martes, 31 de enero de 2017

7 frases de "A wevo padrino" | Mario Gonzáles Suárez

1. Te doy la razón: la vida tiene un riel, ¿pero qué pasa si te descarrilas y no te detienes? A mí, ¿qué me sostiene? Soy un aparecido de carne y weso. Estoy por completo afuera -  ya valí verga.

2. Usted no diga frío hasta que vea pinwinos.

3. Café y cigarro, el desayuno del diablo.

4. Lo más malo de la droga es que te puedes volver cristiano.

5. Una de las sensaciones más culeras que uno puede tener es no saber qué sigue en la vida.

6. Si te meten a la cárcel la vida sigue de cualquier forma. En una sentencia hay un plazo, una lógica. Incluso si eres un condenado a muerte sabes que eso va hacia algún lugar. Reconoces los rieles del destino. Pero ¿y si te descarrilas? Y si no hay destino y tampoco Dios, ¿solo queda tu propio cuerpo? Pues sí, pues escapar del destino y seguir vivo, pero sin alma. 

7. Esa pinche gente padrino, les das la mano y te agarran el ano.

sábado, 14 de enero de 2017

5 frases de Indigno de ser humano | Osamu Dazai


1. La sociedad. Para entonces hasta yo estaba empezando a tener una ligera idea de qué se trataba. O sea, una lucha entre individuos. Y una lucha que el ganarla lo supone todo. El ser humano no obedece a nadie. Hasta los esclavos llevan acabo entre ellos mismos sus venganzas mezquinas. Los seres humanos no pueden relacionarse más allá de la rivalidad entre ganar y perder. A pesar de que colocan a sus esfuerzos etiquetas con nombres grandilocuentes, al final su objetivo es exclusivamente individual y, una vez logrado, de nuevo sólo queda el individuo. La incomprensibilidad de la sociedad es la del individuo. Y el océano no es la sociedad sino los individuos que la forman. Y yo, que vivía atemorizado por el océano llamado «sociedad», logré liberarme de ese miedo. Aprendí a actuar de una forma descarada, olvidándome de mis interminables preocupaciones, respondiendo a las necesidades inmediatas.

2. En realidad, el mundo continuaba siendo para mí un lugar de horror insondable. No se trataba de un lugar fácil en el que todo se decidiera simplemente entre ganar o perder.

3. Nos relacionábamos despreciándonos mutuamente y volviéndonos cada vez más triviales; si esto es lo que el mundo llama «amistad», entonces no hay duda de que eramos amigos.

4. Ese peculiar estado de ánimo sombrío, como si tuviéramos el cráneo lleno de vidrios rotos.

5. Quiero morir, porque el vivir sólo causa pecado.