domingo, 27 de noviembre de 2016

Más allá de lo oscuro LVII y LIX de Guadalupe Amor

LVII

No creo en ti, pero te adoro.
¡Qué torpeza estoy diciendo!
Tal vez te estoy presintiendo
y por soberbia te ignoro.
Cuando débil soy, te imploro;
pero si me siento fuerte,
yo soy quien hace la suerte
y quien construye la vida.
¡Pobre de mí, estoy perdida,
también inventé mi muerte!

LIX

Fácil es creer en ti
y vivir de tu clemencia,
sin desentrañar tu esencia
y gozando lo de aquí.
Yo por desgracia nací
sentenciada a investigar,
a atormentarme, a pensar
y a no aceptar el misterio;
pero a mi humano criterio
le está vedado volar.

Más allá de lo oscuro XLVII de Guadalupe Amor

Sí, muy claro lo sé,
que buscar es inútil e infecundo;
que es locura la fe,
mas sin ella me hundo.
Por eso de mentiras formo el mundo.

Más allá de lo oscuro II de Guadalupe Amor

Es mejor la locura,
la angustia, o el dolor, o la ansiedad,
que la gris amargura
de saber con frialdad
que una misma fabrica su verdad.

Círculo de la nada IV de Guadalupe Amor

Toda la inquietud del mundo
vino a juntarse en mi ser,
y así comenzó a crecer
este abismo en que hundo.
Por eso tal vez confundo
toda luz con la negrura;
y una obsesión me tortura,
teniéndome aprisionada,
¿he nacido para nada,
o para alcanzar la altura?

Círculo de oscuridad I de Guadalupe Amor

Una oscura sombra alada
al nacer, nació conmigo;
era un fantasma enemigo
que al misterio me ligaba.
Tanto a mi alma atormentaba,
que la llevó a la locura.
Vi el infierno y su tortura,
toqué el fondo del abismo,
mas conocí el espejismo
de gozarme en la amargura.

Poema Mi puerta giratoria II y III de Guadalupe Amor

II

Penas, cuando sois del cuerpo
yo sí os puedo resistir.
Penas, si sois del cerebro
infiernos me hacéis vivir.

III

¿Qué haría yo sin mis penas?
Pienso que dejar de ser,
las tengo desde el nacer:
ya más que malas son buenas.

Poema de Puerta Obstinada número XVI de Guadalupe Amor

Me ahogo en mi total egocentrismo;
mas no puedo pensar de otra manera:
que todo morirá cuando yo muera,
que al acabarme empezará el abismo.

¡Qué importa que la vida continúe!
Con mi muerte terminará el universo,
tan sólo quedará el recuerdo adverso
o el glorioso de vida que yo tuve.

Mas acaso, el aliento que contuve
continuará, si dura mi memoria.
Cuando termine mi última victoria,
terminará la lucha que sostuve.
Que todo morirá cuando yo muera.
¡Imposible pensar de otra manera!

Poema de Puerta Obstinada número XIV de Guadalupe Amor

¡Qué tremendas las cosas no vividas!
Tienen más alma que las realizadas.
Nunca han sido, ni son, ni serán nada,
y su aspecto de sombra proyectada,
más que si fueran, la intensifica.

Si su fantasma no se justifica,
razón tendrá para querer aislarse:
que el no ser es también un realizarse,
quizá de una manera más rotunda.
Si la sombra se aparta vagabunda,
el abismo tendrá que consumarse.

Poema de Puerta Obstinada número IX | Guadalupe Amor

La muerte me ha acompañado,
puesto que de ella nací.
Con muerte adentro crecí
y viviendo la he llevado.

En mi ser obsesionado
la muerte fue mi tortura,
porque nací en la amargura
y muriendo he caminado.

Muerte en vida yo he probado,
que se muere cada día:
lo que se cree lozanía
es ya trayecto pasado.

Sólo se dirá colmado
lo que por muerto es un hecho,
que es el camino deshecho
el único realizado.

Poema: Yo soy mi casa "XXIV" de Guadalupe Amor

Yo soy cóncava y convexa;
dos medios mundos a un tiempo:
el turbio que muestra afuera,
y el mío que llevo dentro.

Son mis dos curvas-mitades
tan auténticas en mí,
que a honduras y liviandades
toda mi esencia les di.

Y en forma tal conviví
con negro y blanco extremosos,
que a un mismo tiempo aprendí
infierno y cielo tortuosos.

Poema: Yo soy mi casa "XIX" de Guadalupe Amor

Se incubó mi egoísmo en soledad.
Entonces, ¡no ha de ser tanto egoísmo!...
Si mi niñez, más que niñez, fue abismo,
no es raro que llegase a esta verdad:
que lo único que vale es el ser mismo.

Y que si bien existe en mí, maldad,
como virtud e indiferencia tengo,
equilibrando bien y mal, sostengo:
que hay en mi todo, mi ritmo de igualdad
que compensa egoísmo y hermandad,
y hace de una niñez que fue vencida,
esta egoísta madurez crecida,
que gime porque sea su verdad
una entrega total y sin medida.

Poema: Yo soy mi casa "XVI" de Guadalupe Amor

Mi pensamiento siempre tan constante,
hay momentos que aterra por su hondura,
pues se agiganta en ritmo y en altura
y provoca un infierno desbordante
 de angustiosa y caótica locura.

Todo en él se proyecta con tortura,
las ideas de atrás pasan delante,
los placeres se fingen amargura,
las penas dramatizan el instante.

En un desfile eterno y enervante
van pasando las ansias de mi vida,
y comparten la lucha maldecida
de esta gran pesadilla de mi mente,
que piensa que no existe lo existente.

Poema: Yo soy mi casa "XV" de Guadalupe Amor

Sola... tan sola hacia dentro;
y colmada, y destruida,
con las dichas en huida
y el dolor siempre al encuentro.

Cielo e infierno de vida,
solo y pavoroso antro;
asombro de mar de espanto,
aguas de ideas en partida;
confusión no concebida.
¡Qué gran locura de tanto!

Poema: Yo soy mi casa "XIII" de Guadalupe Amor

¿Qué es lo que mi mente encierra,
que no puedo descifrar?
¿Qué es esta nada que yerra
y que no logro expresar?

No hay lenguaje con qué hablarlo;
no está ni en el pensamiento,
es algo de más adentro,
pertenece a otras regiones.
No pretendo penetrarlo;
soy toda limitaciones.

Poema: Yo soy mi casa "X" de Guadalupe Amor

No sé si muero despierta
o si es que vivo soñando;
si sé que me estoy quemando
y que todo me atormenta.

Lo que a mí sólo me pasa
está más allá de todo,
no hay nadie que de este modo
sentirse pueda en su casa.
Y al decir casa, pretendo,
con un símbolo expresar,
que casa, suelo llamar
 al refugio que yo entiendo
que el alma debe habitar.

Poema: Yo soy mi casa, V de Guadalupe amor

Escaleras sin peldaños
mis penas son para mí,
cadenas de desengaños,
tributos que al mundo dí.
Tienen diferente forma
y diferente matiz,
pero unidas por los años,
mis penas, o mis engaños,
como sucesión de daños,
son escaleras en mí.

Poema: Yo soy mi casa, "II" de Guadalupe Amor


'...y me quise volver inalterable,
y lo logré volviéndome de piedra,
era tan tormentosa mi tragedia,
que tuve que ceder y no fui nadie.
y no fui nadie... y yo seguí existiendo
como existen las plantas y las piedras,
que soportan el sol y las tinieblas,
sin lograrse expresar, tal vez sintiendo.
Sintiendo que este mundo las rodea,
que las cobija el cielo y las alumbra,
pero a pesar de todo, la penumbra
es más grande, más grande que la idea.
Que la idea de salir y levantarse
hacia un mundo mejor, desconocido,
donde pueda por fin en escondido
claro rincón, por una vez hallarse.

15 Frases de Poesía imprescindible | Guadalupe Amor



1. Viví, viví intensamente; acepté todos los placeres y todas las amarguras. No tuve miedo ni de la vida ni del aislamiento. 

2. Creo que el peligro más grande que puede tener el artista es la falta de sinceridad.

3. Claro que mi conversación, generalmente, se reduce a hablar de mí misma, y mis problemas personales son los mismos que mis problemas poéticos.

4. Si el amor no lo he cantado,
   ¿será porque lo he vivido?
   Si el dolor lo he pregonado, 
   ¿será porque va conmigo?

5. ¿Por qué busqué en la nada mi consuelo
    y quise que la sombra me gustara?

6. ¿Por qué usé tan equívoca pasión
    para calmar mis tenebrosas ansias?

7. Si vosotros sabeís lo que es la noche, 
    os ruego que entendaís mi oscuridad.

8. Mi victoria será nunca parar: 
    tomarlo todo sin anclar en nada,
    y a fuerza de dejar, irme saciando.
   ¡Que la muerte me encuentre exterminada!

9. Infeliz es mi cuerpo por humano
    esperando gusanos ya es gusano.

10. ¡Circulo de mi suerte!...
      Me llevan de la mano
      el gozo de la vida,
      la pena de la muerte.

11. Si yo callo, me hundo.

12. Dios, invención admirable,
      hecha de ansiedad humana,   
      y de esencia tan arcana.

13. Yo soy un ser desconcertado y desconcertante; estoy llena de vanidad, de amor a mí misma, y de estériles e ingenuas ambiciones. He vivido mucho, pero he cavilado mucho más; y después de tomar mil posturas distintas, he llegado a la conclusión de que mi inquietud máxima es Dios.

14. Todo lo eres, amor:
      anhelo, incertidumbre, alas, cadena
      hechizo y estertor;
      obsesión que resuena,
      y una perpetua angustia que envenena.

15. El amor por momentos
      es dolencia, agonía y hasta muerte;
     desfile de tormentos,
     y en otros se convierte
     en la esperanza, sombra de la suerte.

domingo, 20 de noviembre de 2016

13 Frases de Voces de Chernóbil | Stevlana Alexievich


1. Lo más justo en la vida es la muerte. Nadie la ha evitado. La tierra da cobijo a todos: a los buenos y a los malos, a los pecadores. Y no hay más justicia en este mundo.

2. Se ve que, al parecer, a Dios, cuando repartía suerte, cuando me llegó el turno, ya no le quedaba nada para darme.

3. Mire, una ucraniana vende en el mercado unas manzanas rojas, grandes. Y grita: «¡Compren mis manzanas! ¡Manzanitas de Chernóbil!». Y alguien le recomienda: «Mujer, no digas que son de Chernóbil. Que nadie te las comprará». «¡Pero qué dices! ¡Las compran y cómo! ¡Unos, para la suegra; otros, para su jefe!».

4. Luego regresamos a casa. Me quité de encima todo aquello, toda la ropa que llevaba, y la tiré a la basura. Pero la gorra se la regalé a mi hijo pequeño. Tanto me la pidió que… No se la quitaba para nada. Al cabo de dos años, el diagnóstico fue tumor en el cerebro…

5. La primera vez que fuimos, nos encontramos a los perros junto a sus casas. De guardia. Esperando a la gente. Se alegraban de vernos, acudían a la voz humana. Nos recibían. Los liquidábamos a tiros en las casas, en los cobertizos, en las huertas. [...] Resultaba fácil matarlos. Eran animales domésticos. No temían ni a las armas ni al hombre. Acudían a la voz humana.

6. Yo también descubrí allí algo, sentí algo de lo que no querría hablar. Por ejemplo, que todas nuestras ideas humanistas son relativas. En situaciones extremas, el hombre, en realidad, no tiene nada que ver con cómo lo describen en los libros. A hombres como los que aparecen en los libros, yo no los he visto. No me he encontrado a ninguno. Todo es al revés. El hombre no es un héroe. Todos nosotros somos vendedores de Apocalipsis. Los grandes y los pequeños.

7. Nuestro arte solo trata del sufrimiento y del amor humano y no de todo lo vivo. ¡Solo del hombre! No nos rebajamos hasta ellos, los animales, las plantas. No vemos el otro mundo. Porque el hombre puede destruirlo todo. Matarlo todo.

8. Me contaron que en los primeros meses posteriores al accidente, cuando se discutía la evacuación de las personas, se presentó un proyecto de trasladar también a los animales con los hombres. Pero ¿cómo? ¿Cómo se podía trasladarlos a todos? Es posible que de alguna manera se lograra trasladar a los que andan por el suelo. Pero ¿y los que viven dentro de la tierra: a los escarabajos, a los gusanos? ¿Y los que viven arriba, en el aire? ¿Cómo se puede evacuar a un gorrión o a una paloma? ¿Qué hacer con ellos? No tenemos manera de transmitirles la información necesaria.

9. Los periódicos y las revistas compiten entre sí para ver quién escribe algo más terrible, y estos horrores les gustan sobre todo a aquellos que no los han vivido.

10. Nadie decía nada. Sumidos en la postración. Había que marcharse; pero hasta el último día, nada. La mente es incapaz de hacerse cargo de lo que estaba sucediendo. No recuerdo conversaciones serias; solo chistes: «Ahora todas las tiendas están llenas de radioaparatos»; «Los impotentes se dividen en radioactivos y radiopasivos». Pero luego, de pronto, desaparecieron hasta los chistes.

11. Somos fatalistas. No tomamos ninguna iniciativa porque estamos convencidos de que las cosas irán como han de ir. Creemos en el destino. Y esta es nuestra historia.

12. Es cierto que los gatos no paran de rascarse y a los caballos los mocos les llegan hasta el suelo.

13. ¡Dios santo! A menudo me asaltan las dudas. Lo he discutido con mucha gente. Pero ¿quiénes somos? ¿Quiénes?