jueves, 14 de mayo de 2015

13 frases | 13,99 euros | Frederic Beigbeder | Pt. III

1. Los amantes son imanes.

2. Hay que decir las cosas como son: a veces un beso es más hermoso que follar.

3. —Me encanta tu pelo. —Es una peluca. —Me encantan tus ojos azules. —Son lentillas. —Me encantan tus pechos. —Es un wonderbra. —Me encantan tus piernas. —¡Ah, por fin un cumplido! Tamara se echa a reír. —Flipo contigo. —¿Se trata de una expresión adolescente para decir que eres feliz? —¿En este preciso instante? Sí.

4. Alguien que sólo lee a autores que se han suicidado es alguien que lee mucho.

5. La vida es un genocidio.

6. Cuando estamos delante del televisor, o de un portal interactivo, o llamando por teléfono móvil, o jugando con nuestra Playstation, no vivimos. Estamos en un lugar distinto del sitio en el que realmente nos encontramos. Quizás no estemos muertos, pero tampoco puede decirse que estemos vivos. Sería interesante calcular cuántas horas diarias pasamos así, fuera del instante que estamos viviendo. En otra parte distinta de aquella en la que nos encontramos.

7. Todos los que critican la sociedad del espectáculo tienen una tele en casa. Todos los que desprecian la sociedad de consumo tienen una tarjeta Visa. La situación resulta inextricable. Nada ha cambiado desde Pascal: el hombre sigue huyendo de su angustia a través de la diversión. Sólo que la diversión se ha convertido en algo tan omnipresente que ha reemplazado a Dios. ¿Cómo huir de la diversión? Enfrentándonos con la angustia.

8. —El amor no tiene nada que ver con el corazón, ese órgano repugnante, especie de bomba empapada en sangre. El amor ataca primero a los pulmones. No deberíamos decir «tengo el corazón roto», sino «tengo los pulmones asfixiados». Los pulmones son los órganos más románticos: todos los amantes contraen tuberculosis; no es casual que Chéjov, Kafka, D. H. Lawrence, Frédéric Chopin, George Orwell y Santa Teresa de Lisieux murieran de esa enfermedad; en cuanto a Camus, Moravia, Boudard, Marie Bashkirtseff y Katherine Mansfield, ¿habrían escrito los mismos libros sin esa infección? Además, que se sepa, la Dama de las Camelias no murió de infarto de miocardio; semejante castigo está reservado a los trepas con estrés, no a los sentimentales sin remedio.

9. Todo corazón que no está roto no es un corazón.

10. Un hombre enamorado es alguien a quien le gusta mirar a su mujer mientras duerme, y, de vez en cuando, mirarla mientras goza.

11. ¿Por qué hace falta que la gente se haya marchado para que uno se dé cuenta de que la quiere?

12. ¿Quién habló de descolonización? Nada coloniza tanto como la publicidad mundial: en el más remoto rincón de la más pequeña choza al otro extremo del mundo, Nike, Coca-Cola, Gap y Calvin Klein han sustituido a Francia, Inglaterra, España y Bélgica. Sólo que ahora los negritos tienen que conformarse con las migajas: gorras de fabricación pirata, Rolex falsos y camisas Lacoste cuyo cocodrilo, defectuosamente falsificado, se cae después del primer lavado.

13. ¿Por qué el romanticismo nos hace sentir tan incómodos? Nos avergonzamos de nuestras emociones. Combatimos la emoción como si fuera la peste. No es deseable glorificar la sequedad.

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