viernes, 19 de diciembre de 2014

8 frases | Nieve de primavera | Yukio Mishima

1. Lo único que le parecía válido era vivir para las emociones, morir sólo para resucitar, mermando o subiendo sin dirección ni propósito.

2. No eran los libros los que le habían agotado la energía, sino sus sueños.

3.Todo lo sagrado tiene la sustancia de los sueños y los recuerdos, y así experimentamos el milagro de lo que está separado de nosotros por el tiempo o la distancia se haga repentinamente tangible. Los sueños, los recuerdos, lo sagrado, todo es semejante en cuanto está más allá de nuestro alcance. Una vez que nos separamos de lo que podemos tocar, ese objeto se santifica: adquiere la belleza de lo inalcanzable, la cualidad de lo milagroso. Todo, realmente, tiene esta cualidad, pero nosotros podemos profanarlo tocándolo. ¡Que extraño es el hombre! Su contacto mancha, y sin embargo el es la fuente de los milagros.

4. ¿Cómo soportar una edad que ha manchado todo lo que en otros tiempos fue sagrado?

5. La vida repele toda limitación, cualquiera que sea su origen, que limite su propio sentido de la libertad.

6. Los que carecen de imaginación no tienen otra elección que apoyar sus conclusiones en la realidad que ven a su alrededor.

7. Sea el límite del tiempo o el espacio, no hay nada que inspire mayor horror que un final.

8. A pesar de lo reducido de su figura, parecía en cierto modo llenar de melancolía todo el ancho del mundo.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Frase de "Menudo", Tres rosas amarillas | Raymond Carver

Nos amábamos. Era nuestro destino. También yo lo creía entonces. Pero ahora ya no sé en qué creer. No estoy quejándome, sólo constato un hecho. Ahora estoy inmerso en el vacío. Y he de seguir así. No existe ya destino. Sólo hechos sucesivos a los que se les da el sentido que uno cree que tienen. Impulsos y yerros, como el más común de los mortales.

Ficha bibliográfica: Carver, Raymond. 2010. Tres rosas amarillas. Barcelona: Anagrama.

13 frases de 41 clósets | Heriberto Yépez

1. Somos jotos. O no lo somos. Pero definitivamente no somos heterosexuales. No creo que ser hombre tenga ningún significado.

2. La literatura no es más que una larga fila de jotos amándose unos a otros. Chupándose el pito.

3. El vino está relacionado con la cultura, con la inteligencia y con cierta elegancia. Por eso las instituciones las reparten entre los intelectuales, para así acordar los estatus. También el vino nos hace creer que somos libres. Hace alusión a otra sangre.

4. Si solamente fuese uno, todo mi ser entero saldría del clóset. Pero soy varios. Así que si uno o varios de aquellos que soy o simulo tiene necesidad, ahora, de salir o algo, sí, que salgan.

5. Aunque los jóvenes son lo único que vale la pena en el mundo, no hay que darles demasiada importancia, pues - como decía William Burroughs - los jóvenes pronto dejan de serlo. Así que no hay que concederles demasiada atención o depositar en ellos nuestra imbécil esperanza.

6. En la vida lo que más nos envejece es rejuvenecer tantas veces.

7. No veo para que salir del clóset. En tiempos posliberacionales salir del clóset es entrar a otros roperos. Así que no me molesten. Déjenme adentro.

8. El tiempo corre el riesgo de avasallar, en cada momento, al espacio. Como si el espacio, atrapado en su esencia de asumirse lugar y dimensionalidad, se estancase siempre, mientras el tiempo, por definición también, tiene la ventaja de la fuga. Y por eso las arquitecturas parecen siempre vacías. Demasiados tiempos se han marchado de ellas.

9. Dialogar asesina.

10. Lo que ocurre es que somos fundamentalmente nuestro propio contra-personaje. Elegir una identidad implica la trampa de trazar la contraria. Todo ser está inscrito en una ambivalencia y ello es conveniente. Nos brinda el refugio de la bipolaridad.

11. Vivimos una época triste, caracterizada por su exceso de euforia.

12. Sufrí de depresión. (Dejé la prosa para pasar al Prozac.) (Que poco ingenioso. Lo sé.)

13. El fanatismo por el sexo, como decía Huxley, es una actividad propia de sociedades oprimidas o de invididuos inestables. En mi caso no podría negar que soy parte de lo segundo. Y que vivo en lo primero.

Ficha bibliográfica: Yépez, Heriberto. 2005. 41 Clósets. Tijuana: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

13 frases de 1984 | George Orwell

1. Hoy todo era temor, odio y dolor, pero no había dignidad en la emoción, nada de penas profundas o complejas.

2. Cada año menos palabras, y más reducidos los límites del entendimiento.

3. Los proletarios no son seres humanos.

4. El dogma implica no pensar, no es necesario. El dogma es la inconsciencia.

5. Hasta que adquieran consciencia no se rebelarán, y hasta después que se hayan rebelado, no pueden adquirir consciencia.

6. Se sabía muy poco de los proletarios. [...] Mientras siguieran trabajando y procreando, sus demás actividades carecían de importancia.

7. No se intentaba adoctrinarlos con la ideología del Partido. No era conveniente que los proletarios tuvieran convicciones políticas arraigadas. Todo cuanto se exigía de ellos era un patriotismo primitivo al cual se recurría cuando era necesario exigirles más horas de trabajo o una reducción en el racionamiento.

8. "Los proletarios y los animales son libres".

9. Dos y dos son cinco y uno tendría que creerlo.

10. Hacer cualquier cosa que sugiriera la inclinación por la soledad, incluso tomarse un paseo, siempre era peligroso.

11. En el juego en el que participamos no podemos ganar. Sólo que hay distintas maneras de fracasar, unas peores que otras, Eso es todo.

12. Somos los muertos.

13. Mientras los humanos sigan siendo humanos, la vida y la muerte son una sola cosa.


                           

Ficha bibliográfica: Orwell, George. 2002. 1984. Ciudad de México: Lectorum.