viernes, 24 de enero de 2014

Lo que he leido | No logo | Naomi Klein


Este lo leí hace un par de meses. 

No logo: El poder de las marcas por la canadiense Naomi Klein. Escrito cuando yo me graduaba de la primaria, el año dos mil. Y a pesar de que es un ensayo periodístico y leerse trece años después no es aburrido y la temática sigue siendo actual. La influencia de las marcas. 

Tampoco es un libro que te va a decir cosas que no sepas si lees las noticias y conoces un poco de mercadotecnia pero es interesante ver como se vivía en aquellos tiempos los descubrimientos y movimientos que se daban en contra de las empresas multinacionales y sus empresas outsourcing con sueldos de hambre para sus empleados.

Y lo más curioso de lo mencionado es los movimientos sociales que se daban en contra de las marcas, las reacciones de la gente ante los abusos del mercado en contra de pobres personas situadas en China o Bangladesh, porque cabe decir que la gente pobre no se queja, ellos deben de trabajar para comer. Sin embargo, en las ciudades de los países primermundistas ocurría una indignación extraña que llamó mi atención.

Los movimientos que se generaron usualmente fueron de sabotaje como "tal marca paga fracciones de dolar por hora en China no compres zapatos hechos por ellos pero comprale a la competencia que quizá haga lo mismo pero aun no nos enteramos";  y de protestas con una rebeldía un tanto messed up, haciendo fiestas en las calles. 

Hasta el momento, no entiendo porque Naomi Klein le tomó tanta importancia a este tipo de performances de "retomar las calles" como protesta en contra de la mercadotecnia, y como bien dicen en "Rebelarse vende" de Joseph Heath y Andrew Potter ahi mismo veías a las personas que se quejaban de las grandes marcas rompiendo vidrios con tennis nike, los globalifobicos con sus contradicciones y sus ambiciones fatuas y a la misma Naomi, escribiendo un libro en el que critica el consumo en masa y de precios exorbitantes para cosas que no lo valen desde su loft en una zona cara de la ciudad.

Sin duda alguna es interesante y aporta datos aparte de cosas curiosas como el acercamiento a la cultura grunge de Seattle que tan bien se vendió y desapareció en las pasarelas. Lo único que me hubiera gustado leer y no está en el libro, es una sugerencia, una opinión de que hacer, una vía distinta a la del consumismo autómata del que tanto se queja, una solución, aunque hubiese sido personal, totalmente subjetiva, en la que la autora dijera como ella cree o creía que se podía cambiar la situación. Por desfortuna, en ningún momento la da y eso es de las cosas que más critican en su libro Heath y Potter.

Recomendable: Yes but dont be too excited, han pasado trece años y todo sigue igual o peor.



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