miércoles, 23 de enero de 2013

Hay días en que siento un hastío inmenso, y un sombrío disgusto que me envuelve como una mortaja allá donde voy; sus pliegues me estorban, me molestan, la vida me pesa como un remordimiento. ¡Tan joven y tan harto de todo, cuando los hay viejos y aún llenos de entusiasmo!, ¡y yo, tan decaído, tan desencantado! ¿Qué puedo hacer?

-Flaubert

No hay comentarios: