martes, 10 de abril de 2012

Al principio, todo es hermoso, incluso tú. No das crédito a estar tan enamorado. Cada día trae consigo su liviana carga de milagros. Jamás nadie en el mundo había conocido tanta felicidad. La felicidad existe y es muy simple: consiste en un rostro. El universo sonríe. Durante un año, la vida no es más que una sucesión de soleadas mañanas, incluso cuando nieva por la tarde. Te dedicas a escribir libros sobre esta cuestión. [...] ¿para qué reflexionar cuando uno es feliz? Reflexionar entristece; la vida debe ganar la partida.

-Beigbeder, El amor dura tres años.

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