lunes, 6 de febrero de 2012

Melancolía, en efecto, no hace sufrir realmente, no es auténtica pesadumbre, no nos sumerge en la depresión inconsolable, sino más bien todo lo contrario, es un estado de cierta delectación, une rêverie agréable. Por decirlo con una certera acuñación de Víctor Hugo, recogida por Marina y López Penas en su Diccionario de los sentimientos, “es la dicha de ser desdichado”

Rafael Núñez Florencio

No hay comentarios: