domingo, 19 de junio de 2011

Fragmento de Hermosos y Malditos.

Sucedió una vez que todos los hombres inteligentes y con genio del mundo llegaron a profesar una misma fe... es decir, la falta de fe. Pero les preocupaba pensar que al cabo de unos pocos años después de su muerte, se les atribuirían muchos cultos y sistemas y presagios que nunca habían considerado ni propuesto. De manera que se dijeron unos a otros:

"Reunámonos y escribamos un gran libro que logre para siempre burlarse de la credulidad de los hombres. Convenzamos a nuestros poetas mas eróticos para que escriban sobre los deleites de la carne, y a algunos de nuestros más vigorosos periodistas para que añadan historias de amores famosos. Incluiremos los más absurdos cuentos de viejas que circulan ahora. Escogeremos los humoristas con mayor agudeza para dar forma a una deidad sacada de todos los dioses adorados por la humanidad, un dios de mayor magnificencia que todos los demás, pero al mismo tiempo con tantas debilidades humanas que se convierta en objeto de risa para todo el mundo... y le atribuiremos todo tipo de chistes y vanidades y enfados, a los que se dará por supuesto que se entrega para su propia diversión, de manera que la gente leerá nuestro libro y meditará sobre él, y dejaran, ya para siempre, de decirse desatinos en el mundo.

"Finalmente, ocupémonos de que el libro posea todas las virtudes estilísticas, de manera que dure para siempre como testigo de nuestro profundo escepticismo y universal ironía".

Así
lo hicieron, y posteriormente murieron.

Pero el libro siguió viviendo, tal era la belleza con la que lo habían escrito, y tan asombrosas las cualidades imaginativas con que aquellos hombres de inteligencia y de genio lo habían dotado. Ellos no se molestaron en darle nombre, pero después de su muerte se le llegó a conocer con el nombre de la Biblia.

- F.S. Fitzgerald

1 comentario:

El Tux dijo...

De que libro de Fitzgerald es esto?

saludos.