lunes, 11 de abril de 2011

Nación prozac

Um, ¿cómo comenzar a ordenar mis ideas respecto a este libro? Primero que nada, sentí un gusto enorme al terminarlo. Cuando comencé a leerlo justamente atravesaba uno de esos horribles episodios en los que recuerdas que nada vale la pena en este mundo y solo quieres desaparecerte debajo de las cobijas para transformarte en un Gregorio Samsa que pueda ser aplastado por el pie gigantesco de la vida o simplemente ignorado por el tiempo que nunca deja de correr. Extrañamente -o tal vez no tan extrañamente- me encontré profundamente identificada con Wurtzel. Desde hace siglos se que tengo depresión -entre otros muchos defectos - y me daba miedo y estupor ver como me parecía tanto a ese monstruo paranoico y ridículo que dibujaba a través de las hojas con tanta desesperación esta mujer. Wurtzel, relata una historia de tristeza clínica, de una tristeza que vivió a través de su vida y destruyo muchas horas que pudieron haber sido invertidas en cosas productivas, escribe acerca del desgaste físico y emocional que la depresión trae consigo y no solo para el que la sufre, sino también, para los que están al rededor del enfermo. Por que, admitamoslo o no, aunque sea tan clichado y de mode en esta época. La depresión es una enfermedad, es clínico, es cerebral. En esta era, en esta época de naciones prozac, es difícil que algo psicológico como la depresión sea tomado en serio. Es difícil para el que no la padece ser capaz de comprender como a uno se le viene el mundo encima y no se puede ni caminar, ni pensar bien.

La falta de importancia también se debe a que ahora todo mundo esta loco, solo, es bipolar y se ha querido suicidar -o dice que lo ha querido hacer para tener puntos de credibilidad en su alma atormentada-. Hay demasiadas inocencias interrumpidas, no sé si por la fama que tiene la locura de ser creadora de genios o por, como diría Bauman, esta sociedad liquida que todo destruye, y nos destruye, sobre todo a nosotros mismos.

"Objetivamente" no lo consideraría un buen libro, es un relato de una vida -por momentos desgarrador, por momentos desesperante -. Tampoco se si es recomendable, no se que tantas personas se puedan sentir identificadas con el. No se si aquel que se sienta identificado con el lo valla a hundir más o lo ayude a buscar ayuda. Realmente no se que puedo decir de el libro. Es un shock personal y me siento bastante ridícula viéndome como en un espejo a través de su vida. Me di cuenta que por momentos puedo ser la persona mas molesta del universo, inclusive si no lo trato -que es la mayoría de las veces - pero la depresión es un demonio que se te mete dentro y no te deja en paz. Agradezco tener amigos y a mi madre, que aunque nunca comprendan del todo que jodidos pasa por tu cabeza, siguen ahí.

Bueno, por ahora creo que es todo... esto termino siendo un post exageradamente personal.

1 comentario:

Raven Darkmoon dijo...

me love you long time.
me give you happy veggie roll.
!!!