lunes, 11 de julio de 2016

13 frases | Escrituras de Frida Kahlo | Frida Kahlo-Raquel Tibol (selección)

1. Yo quiero a todas las gentes que tú quieres o has querido (!) por la sencillísima razón de que tú las quieres.

2. ...Lo único de bueno que tengo es que ya voy empezando a acostumbrarme a sufrir...

3. Hay algunos que nacen con estrella y otros estrellados, y aunque tú no lo quieras creer, yo soy de las estrelladísimas.

4. Sigo mal, y seguiré peor, pero voy aprendiendo a estar sola y eso ya es una ventaja y un pequeño triunfo.

5. Mi cabeza está llena de arácnidos microscópicos y de gran cantidad de alimañas minuciosas.

6. Nunca había sufrido tanto y nunca creí resistir tantas penas. No se imaginan en que estado estoy y sé que me va a costar años salir de este embrollo de cosas que tengo en la cabeza. Al principio creí que había remedio todavía pues me imaginaba que lo que pasó sería una cosa que duraría poco y sin importancia, pero cada día me convenzo más de que me estaba haciendo ilusiones.

7. Nunca pensé en mí, y después de estos seis años la respuesta de él es que la fidelidad es una virtud burguesa y que no existe más que para explotar y sacar ventaja económica.

8. Aunque trague yo caca, haré exactamente lo que me dé a gana y a la hora que quiera. Ya lo único que me queda es tener tus cosas cerca de mí, y la esperanza de volver a verte, es suficiente para seguir viviendo.

9. Francamente yo ya no tengo ni la más remota ambición de ser nadie, me vienen guangos los "humos" y no me interesa en ningún sentido ser la "gran caca".

10. Muchas veces me simpatizan más los carpinteros, zapateros, etc., que toda esa manada de estúpidos dizque civilizados, habladores, llamados "gente culta".

11. Te escribiría horas y horas, aprenderé historias para contarte, inventaré nuevas palabras para decirte en todas que te quiero como a nadie.

12. Desafortunadamente ya no soy buena para nada, y todo el mundo ha usurpado mi lugar en esta pinche vida...

13. Bebía porque quería ahogar mis penas, pero las malvadas aprendieron a nadar.

domingo, 1 de mayo de 2016

13 frases de Indigno de ser humano | Osamu Dazai

1. Le faltaba el peso de la sangre, la aspereza de la vida.

2. Mi vida ha estado llena de vergüenza. La verdad es que no tengo la más remota idea de lo que es vivir como un ser humano.

3. Me pregunto si soy feliz. Desde pequeño me han dicho muchas veces que soy afortunado; pero mis recuerdos son de haber vivido en el infierno.

4. He pasado por tantos infortunios que uno solo de ellos podría terminar más que de sobra con la vida de cualquiera. Hasta eso he llegado a pensar. La verdad es que no puedo comprender ni imaginar la índole o grado del sufrimiento de los demás. Quizá los sufrimientos de tipo práctico, que puedan mitigarse con una comida, tienen solución y por eso mismo sean los menos dolorosos. O puede tratarse de un infierno eterno en llamas que supere mi larga lista de sufrimientos; pero esto los hace todavía más incomprensibles para mí.

5. Pese a que temía tanto a la gente, al parecer era incapaz de renunciar a ella.

6. Por lo general, las personas no muestran lo terribles que son. Pero son como una vaca pastando tranquila que, de repente, levanta la cola y descarga un latigazo sobre el tábano. Basta que se dé la ocasión para que muestren su horrenda naturaleza. Recuerdo que se me llegaba a erizar el cabello de terror al pensar en que este carácter innato es una condición esencial para que el ser humano sobreviva. Al pensarlo, perdía cualquier esperanza sobre la humanidad. Siempre me había dado miedo la gente y, debido a mi falta de confianza en mi habilidad de hablar o actuar como un ser humano, mantuve mis agonías solitarias encerradas en el pecho y mi melancolía e inquietud ocultas tras un ingenuo optimismo. Y con el tiempo me fui perfeccionando en mi papel de extraño bufón.

7. En toda mi vida, muchas veces he deseado ser asesinado, aunque ni una sola he pensado en quitar la vida a nadie.

8. Me di cuenta de que las mujeres duermen con tanta profundidad como si estuvieran muertas; me pregunto si no viven para dormir.

9. Existe la palabra «marginados», que denota a los infelices, a los fracasados y a los descarriados en la sociedad humana; pero yo creo que lo soy desde el momento en que nací. Por eso, cuando me cruzo con alguien calificado de «marginado», de inmediato siento afecto por él. Un afecto que llena todo mi cuerpo de un arrobamiento de ternura.

10. Las mujeres me aburren cuando comienzan a hablar sobre sí mismas. No sé si será debido a su poca habilidad al expresarse, a que no aciertan a dar énfasis en el punto debido, o a cualquier otra razón; la cuestión es que siempre he hecho oídos sordos a esas historias.

11. Los cobardes temen hasta la felicidad.

12. Creía en el infierno, pero me costaba mucho creer en el cielo. 

13. Un sapo. Eso era yo. Lo de menos era que la sociedad me aceptara o no, que me enterrara en el olvido o no. Era un animal inferior a un perro o un gato. Un sapo. Lo único que hacía era moverme lentamente.

sábado, 19 de marzo de 2016

Lo que he leído | The room | Hubert Selby Jr.

The RoomThe Room by Hubert Selby Jr.
My rating: 4 of 5 stars

Me alegro de haber leído esto hasta el final. Todo un logro si no tienes el estómago para imágenes violentas y súper gráficas de tortura y violación. Pero es otra perspectiva, otro estilo, otra escritura que es bueno conocer. La psicología del personaje es increíble. Ahora puedo imaginar qué es estar en la mente de un desquiciado, de un ser marginal, sociópata de principio a fin.
Nada de los horrores o asquerosidades de este texto le justifican (aunque lo intenta pobre y reiterativamente), aún así, le comprendes en su locura.
De esos libros que llegan justo a tiempo. No le doy las 5 estrellas por su lenguaje. Aquí no hay grandes frases ni poesía. Pero está bien. No quedarían con el texto, sería forzarlo a ser algo que no pretende... pero personalmente, amo unas buenas frases y subrayar pasajes. Cosa que no ocurrió acá.


lunes, 4 de enero de 2016

13 frases de Henry y June | Anaïs Nin

1. Uno no se cura simplemente viviendo y amando, o yo estaría curada.

2. Ambivalencia. Quiero amar a un hombre más fuerte y no puedo.

3. He roto conmigo misma, con mis sacrificios y mi compasión, con lo que me encadena. Voy a empezar de nuevo. Quiero pasión, placer, ruido, embriaguez y todas las maldades. Pero mi pasado asoma inexorablemente, como un tatuaje. He de formar un nuevo caparazón, vestir nuevos disfraces.

4. Sí, claro que me encantaría que me follaran cinco veces al día, pero tendría que estar enamorada.
 
5. Aunque quiero ser conquistada, hago todo lo que puedo para conquistar, y cuando he conquistado despierta la ternura y muere la pasión.

6. ¿Qué puedo hacer con mi felicidad? ¿Cómo puedo guardarla, ocultarla, enterrarla donde no la pierda nunca? Quiero arrodillarme mientras cae sobre mí como si fuera lluvia, envolverla con encajes y seda y oprimirla contra mí de nuevo.

7. Se leen libros y después se espera que la vida esté también llena de interés e intensidad.
Nunca he podido ocultarle a un hombre que le amo. —Sin embargo, me
 
8. Tiene tanto miedo de que le hagan daño que quiere tomar la iniciativa y ser la primera en herir.

9. El amor reduce la complejidad de la vida.
 
10. Quiero morder la vida y que me desgarre.

11. Las cosas mueren cuando muere la confianza.

12. «No son las mujeres fuertes las que hacen débiles a los hombres, sino los hombres débiles los que hacen a las mujeres excesivamente fuertes».

13. Me río sola mientras escribo para hacer la vida más interesante, para imitar la literatura, que es un engaño.

martes, 8 de diciembre de 2015

7 Frases de El volumen de la ausencia | Mercedes Salisachs

1. Aunque hubiéramos atravesados territorios distintos, nuestros laberintos particulares hubieran acabado por desembocar en la misma meta. Hay fuerzas mayores que no admiten más destino que el que se nos adjudica al llegar al mundo.

2. Hermosamente fea o defectuosamente bonita.

3. La gente no muere cuando el corazón deja de latir. La gente muere cuando los latidos no tienen sentido.

4. Cuando a la gente le da por pedantear, es capaz de crear el léxico más inconsecuente con tal de asombrar al vecino.

5. Lo real es lo que jamás se explica. Lo que jamás se anuncia.

6. A veces la brutalidad de una ruptura drástica es menos dolorosa que dejar que la esperanza vaya muriendo lentamente.

7. Imposible recuperar las cosas tal como fueron.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Fragmento de 41 clósets | Heriberto Yépez

Un colega de la facultad me decía que desde Julio Torri los profesorcitos mexicanos estábamos condenados a formas literarias masturbatorias que demostraban nuestra impericia. "Los aforismos que escribimos no son más que nuestra forma de delatar que el exceso de fantasías y nuestra falta de experiencia sexual nos han hecho eyaculadores precoces", decia. Tenía razón. En México hemos elogiado demasiado la brevedad, cuando en verdad la brevedad no ha tenido más que causas fisiológicas.
Nuestra brevedad no es más que un síntoma de nuestra flojera, nuestra impotencia, nuestra inseguridad, nuestra indecisión, nuestra precocidad, nuestra personalidad descompuesta.
Estamos incompletos.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

12 frases | 41 clósets | Heriberto Yépez | II parte

1. Pronto todos los días eran sábado
    y ya no llegaban los domingos.

2. Para escapar de la ridiculez de ser homosexual, se le exagera. Así también finjo que es mi voluntad o mi libertad extrema las que se manifiestan. De esa manera, me hago inmune a la burla, pues yo mismo lanzo la flecha del sarcasmo. En el cuerpo, en el vestido, en la conducta, en la voz, en las relaciones sociales todo lo enfatizo, lo sobreactúo, para protegerme de ser acusado de ridículo, para eso soy un payaso-de-ante-mano: para imposibilitar el ataque.

3. Dicen que los homosexuales somos generalmente machistas o misóginos. Quizá eso sea cierto, pero como me dijo alguna vez uno de los estudiantes de filosofía que tomaba un curso conmigo: si Nietszche es el varón que peor ha hablado de las mujeres, nada de lo que dijo puede compararse con el infinito odio por los hombres contenido en las canciones de Paquita la del Barrio.

4. Paquita la del Barrio creó la peor definición del hombre que existe, la más degradante cápsula de antropología radical que se haya fraguado. En una canción compuesta exclusivamente de insultos contra el sexo masculino, Paquita definió al hombre de manera tan tajante como exacta. El hombre para Paquita podría definirse sencillamente como: "rata de dos patas". Ni siquiera una rata. Una rata lisiada.

5. Viviendo en Mexicali, sencillamente la vida literaria no existe. Una ciudad tan asquerosamente calurosa impide todo trato y todo visitante interesante.

6. ¿Cómo es que uno ama a gente con tantos lugares comunes en la cabeza? Faltas de ortografía y frases prehechas. 

7. El "yo", digamos, no es más que la decisión que ha tomado alguien para convertirse en el eje en el cual se ata una serie increíblemente larga de clichés que por sí mismos serían insoportables.

8. Los libros de poesía o de fragmentos se parece más a la vida, la cual siempre es recordada de manera desordenada o parcial, y para comprenderla sencillamente escogemos unos cuantos momentos dentro de toda la totalidad de vivencias.

9. Nuestra vida es pedacería.

10. El amor, pues, no es más que un popular estilo de actuar.

11. Cada vez caigo más en cuenta que escribir es cometer el error de suponer que el lenguaje puede registrar, analizar, resumir o representar la realidad.

12. No son los celos los que nos matan cuando ya sabemos que hemos sido engañados. Los celos nos matan antes de confirmarlos.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

Los viajes son tatuajes en la memoria. Así como en la piel, se vuelven borrosos con el tiempo.

- pensamiento random durante una plática, 313

martes, 10 de noviembre de 2015

3 datos curiosos de "Foucault en 90 minutos" | Paul Strathern

1. Su creciente seguridad intelectual iba de la mano de su autoconocimiento emocional. Aprendía a aceptar su homosexualidad y la violencia de su carácter era asumida representando ocasionalmente papeles sadomasoquistas.

2. Althusser siguió ejerciendo una gran influencia como marxista en los estudiantes de la ENS durante bastante más de treinta años, hasta que estranguló a su esposa en 1981 y hubo de pasar la última década de su vida en un manicomio; allí escribió una brillante autobiografía en la que confesó lo poco que había leído a Marx.

3. Defert se trasladó al piso de Foucault. Formaron una pareja durante casi veinticinco años, estableciendo un lazo afectivo profundo, lo suficientemente sólido como para sobrevivir a las intermitentes rabietas y mohínas provocadas por el hecho de que los dos insistían en mantener una relación abierta y en tomar ocasionalmente otra pareja distinta.

Las últimas 5 frases de 13.99 Euros | Frederic Beigbeder



1. Nos drogamos porque el alcohol y la música ya no bastan para proporcionarnos el valor necesario para hablar entre nosotros. Vivimos en un mundo en el que la única aventura consiste en follar sin condón. ¿Por qué todos perseguimos la belleza? Porque este mundo es feo hasta la náusea. Queremos ser hermosos porque queremos ser mejores. La cirugía estética es la última ideología que nos queda. Todo el mundo tiene la misma boca. El mundo se muestra horrorizado ante la perspectiva de la clonación humana cuando, en realidad, la clonación ya existe y se llama «plastic surgery». En todos los bares, Cher canta «¿Crees en la vida después del amor?». De ahora en adelante, tendremos que preguntarnos sobre la vida después del hombre. Una existencia de sublimes criaturas poshumanas, liberadas de la injusticia de la fealdad, cuya capital mundial sería Miami. Todos tendremos las mismas frentes arqueadas e inocentes, pieles suaves como el satén, ojos almendrados, todo el mundo tendrá derecho a unas manos de largos dedos y uñas lacadas de gris, y habrá un reparto general de labios carnosos, pómulos altos, orejas aterciopeladas, narices respingonas, cabellos suaves, cuellos gráciles y perfumados, y, sobre todo, afilados codos. ¡Codos para todos! Adelante hacia la democratización del codo. Como admitía con humildad Paulina Porizkova en una entrevista: «Estoy contenta de que la gente me encuentre guapa, pero se trata únicamente de una cuestión matemática: el número de milímetros entre mis ojos y mi barbilla.»


2. Sois el producto de una época. No. Echarle la culpa a la época es demasiado fácil. Sois productos. Y punto. Ya que a la globalización no le interesaban las personas, teníais que convertiros en productos para que la sociedad se interesase por vosotros. El capitalismo convierte a las personas en yogures con fecha de caducidad, drogadas a base de espectáculo, es decir, amaestradas para machacar a su prójimo.
 
3. «La vida transcurre así: naces, mueres, y entre lo uno y lo otro tienes dolor de tripa. Vivir consiste en tener dolor de tripa: a los quince años, dolor de tripa porque estás enamorada; a los veinticinco años, porque te angustia el porvenir; a los treinta y cinco años, porque bebes demasiado; a los cuarenta y cinco, porque trabajas demasiado; a los cincuenta y cinco, porque ya no estás enamorada; a los sesenta y cinco, porque te angustia el pasado; a los setenta y cinco, porque tienes un cáncer generalizado. En los intervalos no habrás hecho otra cosa que obedecer a tus padres, más tarde a los profesores, luego a tus jefes, después a tu marido y finalmente a los médicos. A veces sospechabas que te tomaban el pelo, pero ahora es demasiado tarde, y un día uno de ellos te comunica que vas a morir y entonces, bajo la lluvia, te meten en una caja de madera, bajo la tierra del cementerio de Bagneux.

4. Creía que le temía a la muerte, pero en realidad era la vida la que me daba miedo.
 
5. Desaparecer de la faz de la tierra antes de 2025. Al final de los cuentos de hadas siempre aparece la misma fórmula: «Vivieron felices y tuvieron muchos hijos.» Punto final. Nunca se nos cuenta lo que ocurre después: el príncipe azul no es el padre de esos hijos, empieza a beber más de la cuenta, luego abandona a la princesa por una mujer más joven, la princesa se pasa quince años psicoanalizándose, sus hijos se drogan, el mayor se suicida, el pequeño se prostituye en los jardines del Trocadero.

RESEÑA: El volumen de la ausencia de Mercedes Salisachs | trestrece!