domingo, 13 de abril de 2014

13 frases | Pulp | Bukowski

1. Dedicado a la mala escritura

2. Empecé a mirarle fijamente las piernas. Siempre he sido un hombre de piernas. Fue lo primero que vi al nacer. Después intenté salir. Desde entonces he intentado la dirección contraria pero con bastante poco éxito.

3. Yo tenía talento, tengo talento. A veces me miro las manos y me doy cuenta de que podría haber sido un gran pianista o algo así. Pero ¿qué han hecho mis manos? Rascarme las pelotas, firmar cheques, atar zapatos, tirar de la cadena de los retretes, etc., etc. He desaprovechado mis manos. Y mi mente.

4. Hombre ha nacido para morir. ¿Qué quiere decir eso? Perder el tiempo y esperar.

5. Tenía los ojos tristes, los zapatos viejos y nadie me quería. Pero tenía cosas que hacer.

6. Lo bueno que tiene ser un borracho es que nunca estás estreñido.

7. Algunas veces yo pensaba en mi hígado pero mi hígado nunca me hablaba, nunca me decía: «¡Para! Tú me estás matando a mí y yo voy a matarte a ti.» Si tuviéramos hígados que hablaran no necesitaríamos Alcohólicos Anónimos.

8. Me estaba deprimiendo. Mi vida no conducía a ninguna parte. Necesitaba algo, los destellos de las luces, el glamour, alguna maldita cosa, y allí estaba, hablando con los muertos.

9. La vida agota a un hombre, le consume. Mañana sería otro día.

10. No era mi día. Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!

11. Y entró aquella mujer. Lo único que puedo decirles es que hay miles de millones de mujeres en este mundo, ¿verdad? Algunas están bien. La mayoría están bastante bien. Pero de vez en cuando la naturaleza produce un fenómeno salvaje, hace una mujer especial, una mujer increíble. Quiero decir que la miras y no puedes creértelo. Todo en ella es un movimiento ondulante perfecto, azogue, es como una serpiente, le miras un tobillo, le miras un codo, le miras el pecho, le miras la rodilla y todo se funde en un ser impresionante, provocador, con unos ojos bellísimos que sonríen, la boca un poco hacia abajo, los labios como si estuvieran a punto de soltar una carcajada ante tu indefensión. Y saben cómo vestirse y su pelo largo incendia el aire. ¡Demasiado! ¡Maldita sea, demasiado!

12. Me levanté y fui hacia el cuarto de baño. Odiaba mirarme en aquel espejo pero lo hice. Vi depresión y derrota. Unas bolsas oscuras debajo de los ojos. Ojillos cobardes, los ojos de un roedor atrapado por un jodido gato. Tenía la carne floja. Parecía como si le disgustara ser parte de mí. Las cejas retorcidas para abajo parecían enloquecidas, unos pelos de cejas enloquecidas. Horrible. Tenía un aspecto asqueroso.

13. ¡Dientes! ¡Vaya una maldita cosa! Tenemos que comer y comer y volver a comer. Somos asquerosos, condenados a nuestros pequeños y sucios hábitos. Comer y tirarse pedos y rascarse y sonreír y marcharse de vacaciones.

Lo que he leído: Pulp | Bukowski


Este es el último libro que he leído de Bukowski y el último escrito y publicado en vida también. ¿Qué puedo decir de él? Aunque parezca raro esta vez no es Chinaski quien narra la historia, ni siquiera aparece. En este libro el personaje principal es Nick Belane, uno de los últimos detectives del antiguo Hollywood y aunque él no es Chinaski, sin duda se le parece, y mucho.

La trama se desenvuelve en su departamento, su oficina y los bares de la ciudad principalmente. Pero también es un apostador en las carreras de caballos y un hombre escencialmente sólo, triste y patético. Su trabajo no va bien, su vida no va bien y definitivamente en las cosas del amor tampoco le va bien pero dónde todo se pone interesante es cuando llega la Señorita Muerte a su despacho para pedirle ayuda. Ella necesita encontrar a un hombre que se le ha estado escapando de las manos.

¿Qué puede seguir después de esto? Bueno si encontrarse con una mujer con tan especial apellido no es suficiente tienen que leerlo para ver como se va desarrollando la trama y poco a poco le caen mas clientes que, por "coincidencias" del destino, tendrán que ver todos en el caso de todos.

Este libro pasa de la comedia a la ciencia ficción y al misterio de página en página, es muy entretenido y bueno, después de haberlo escrito, estamos seguros que Bukowski, como Belane, encontró al Gorrión Rojo pero no fue en vano.

Recomendado: Definitivamente.

Pd. No se dejen engañar por lo de Pulp, porque esto es mero Kitsch si es considerado como Pulp - así como la "Pulp Fiction" de Tarantino-.

Lo que he leído: Pulp

domingo, 6 de abril de 2014

11 Frases | El club de la Pelea | Chuck Palahniuk

1. Para nuestra generación, el condón hace las veces del zapato de cristal. Te lo pones cuando conoces a alguien; bailas toda la noche y luego lo tiras. Me refiero al condón, no a la persona.

2. La tragedia de su vida es que no se muere.

3. Sólo mediante la autodestrucción llegaré a descubrir el poder superior del espíritu.

4.
Me apetecía destruir algo hermoso.

5. Quería destruir todas las cosas hermosas que nunca tendría.

6. Deseaba respirar humo.

7. Nuestra civilización nos ha hecho a todos iguales. Ya nadie es totalmente rico, o blanco, o negro. Todos queremos lo mismo. Como individuos no somos nada.

8. La publicidad hace que compren ropas y coches que no necesitan. Generaciones y generaciones han desempeñado trabajos que odiaban para poder comprar cosas que en realidad no necesitan.

9. La gente a la que intenta pisar son todas personas de las que depende. Somos quienes le lavamos la ropa y le hacemos la comida y le servimos la cena. Le hacemos la cama. Cuidamos de usted mientras duerme. Conducimos ambulancias. Le pasamos las llamadas. Somos cocineros y taxistas, y lo sabemos todo de usted. Gestionamos sus pólizas del seguro y los cargos en su tarjeta de crédito. Controlamos cada momento de su vida. Somos los hijos medianos de la historia, educados por la televisión para creer que un día seremos millonarios y estrellas de cine y estrellas de rock, pero no es así. Y acabamos de darnos cuenta.

10. Todo lo que alguna vez amaste te rechazará o morirá. Todo lo que alguna vez creaste será desechado. Todo aquello de lo que estás orgulloso terminará convertido en basura.

11.  No somos especiales. Tampoco somos escoria o basura. Simplemente, somos.

Lo que he leído: El club de la pelea | Chuck Palahniuk


GOD. Todo iba muy bien con Palahniuk hasta que llegué al Club de la lucha, What on earth is this? Totalmente decepcionante. Esta es la primera vez que puedo decir que la película es mejor que el libro. Usualmente es lo contrario y en algunas ocasiones he encontrado películas que son igual de buenas o le hacen justicia al libro como en el caso de “El perfume” de Süskind o "Trainspotting" que a pesar de la gran cantidad de diferencias entre el libro y la película, logran salir adelante y transmitirte algo interesante. 

¿Pero qué pasa con El club de la pelea? Les diré que pasa: N A D A…

Básicamente es la misma historia pero David Fincher supo cómo hacerla entretenida, interesante, rápida y atractiva visualmente… Palahniuk, Palahniuk logró lo de interesante por ratos y divertida de vez en cuando. Pero bueno no todo fue desagradable, encontré una que otra frase buena y me gustó ver como otros proyectos aparte del Mayhem – que es el que sale en la película – se desarrollan en la historia, como el comité de desinformación que en la película sólo aparece con el bumper sticker que dice “Recycle your animals” .

No sé, si digo que en los primeros diez capítulos no pasa nada siento que estoy exagerando y diciendo la verdad al mismo tiempo. Aun así es sólo uno dentro de muchos libros de Palahniuk y no por ello dejaré de leerle. 

Recomendado: Bájatela de Pirate bay, hazte una buena hamburguesa y bebe cerveza mientras la miras porque no tendrás ningún libro en la mano y disfrutaras una buena crítica a lo que estás haciendo.

miércoles, 2 de abril de 2014

8 frases de Pedro Páramo | Juan Rulfo

1. Ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo.

2. Comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones.

3. La tierra, "este valle de lágrimas".

4. La muerte no se reparte como si fuera un bien. Nadie anda en busca de tristezas.

5. ¿Qué hemos hecho? ¿Por qué se nos ha podrido el alma?

6. Esa noche volvieron a sucederse los sueños. ¿Por qué ese recordar intenso de tantas cosas? ¿Por qué no simplemente la muerte y no esa música tierna del pasado?

7. ¿Qué haré ahora con mis labios sin su boca para llenarlos? ¿Qué haré de mis adoloridos labios?

8. ¿Por qué las mujeres siempre tienen una duda?

Lo qué he leído: Pedro Páramo | Juan Rulfo

Bueno creo que todos en algún momento de nuestra vida hemos oído hablar de Juan Rulfo y su dúo dinámico que a pesar de ser lo más famoso y conocido de él, no es lo único. A Rulfo lo recomiendo mucho como fotógrafo.

Este libro lo conseguí junto con el El llano en llamas cuando trabajaba en una librería de mi ciudad. Me encantaron desde que los vi. Primero porque tenía que tenerlos y leerlos como recomiendo a todos que lo hagan, inclusive si no te llama la atención. Siento que son de esas cosas que tienes que leer para decir: ok no me gusta / ok I loved it! Segundo, lo que me gustó desde el principio es que tiene una muy bonita edición de la fundación Juan Rulfo con tipografía Kis, hermoso papel y olor, y una fotografía del mismo Rulfo en la portada de cada uno de ellos (si, siempre me fijo en esas cosas en los libros).



¿Pero de que van estos libros? Bueno, de El llano en llamas ya había hablado hace -damn - ¡cuatro años! en una reseña super jovial que acabo de leer y me dio risa/pena (Aquí el link). En fin, sigo pensando que está sobre evaluado el nombre de Rulfo en cuanto a la literatura - e infra valorado en la fotografía - pero no es malo, como no es malo ninguno de los dos libros que he podido leer de él - sé de algunos otros pero son más difíciles de conseguir -.

Pero bueno esta entrada es para Pedro Páramo y ya me pondré a hablar de ello. El libro tiene una trama aparentemente sencilla. El hijo de una señora a punto de morir recibe un ultimo pedido por parte de ella: ir a ver a su padre a Comala, su pueblo natal; pero cuando llega al lugar todo comienza a ponerse raro. De aquí en adelante varias historias se van entrelazando dándonos datos importantes de la vida de Pedro Páramo - quien es el padre del joven - y sobre el pueblo en el que solían vivir en algún tiempo remoto, personas que aun rondan el lugar.

Para la mitad del libro la historia del hijo deja de ser la principal y por alguna razón fallece siendo enterrado en una fosa con alguien más o cercano a los muertos del pueblo que reconstruyen la historia de Comala a través de sus historias y lo que nos queda es Pedro Páramo quien se convierte en el narrador contando una historia de su amor un tanto obsesivo por Susana San Juan - parece que ese tipo de amor nunca pasa de moda, verdad HIMYM? -.

En fin, hay varias cosas que me fueron confusas o aburridas por el modo en el que está relatada la historia como, ¿quien enterró al hijo si todos están muertos? En general tiene momentos muy bien escritos y poéticos que me encantaron, inclusive algunos graciosos pero no sé si realmente entendí la totalidad del la obra o si como dije hace cuatro años; algunas personas simplemente "se la croman" (god I said that before!) demasiado a ciertas cosas sin que realmente lo valgan. En lo personal me gusto el estilo de la escritura y las metáforas que se usan constantemente en el libro pero no pasa de ahí.

¿Recomendado? Si como dije, para que cada quien se haga de una opinión -quizá para algunos peco de ignorante el día de hoy por no poder apreciarlo tanto-. Nunca me ha gustado que las cosas nos agraden o desagraden sólo porque una mayoría lo toma como positivo o viceversa.

domingo, 30 de marzo de 2014

13 Frases de Fantasmas | Chuck Palahniuk

1. El aire siempre estará demasiado cargado de algo. Tu cuerpo siempre estará dolorido o demasiado cansado. Tu padre, demasiado borracho. Tu mujer será demasiado fría. Siempre tendrás alguna excusa para no vivir tu vida.

2. Con la meta a largo plazo de convertirse en la inversión a largo plazo de alguien. Como un bien de consumo duradero.

3. La verdad, dice, es que tendría que escribir un maldito libro. Ese es el Sueño Americano: convertir tu vida en algo que puedas vender.

4. Recorrer mundo no es más que la posibilidad de aburrirse en más lugares y más deprisa.

5. «Die reinste Freude ist die Schadenfreude». Nuestro placer más puro viene del dolor de la gente a la que envidiamos.

6. —Intentar arreglar el mundo —suele decir el señor Whittier— es señal de un alma muy, muy joven.

7. Contra la humanidad. Somos nosotros contra nosotros. Cada uno es su propia víctima.

8. Luchamos y luchamos y luchamos, con armas o palabras o dinero. Y el planeta nunca es una pizca mejor de lo que era antes de nosotros.

9. No se puede desfollar a una criatura. En cuanto te tiras a un niño, ya no se puede sacar a ese genio de la botella. Ese niño ya está jodido para el resto de su vida.

10. «Si amas algo —dice el Casamentero—, libéralo.» Pero no te sorprendas si vuelve con un herpes…

11. Norman Bernard, que disparaba a los vagabundos porque creía que así podía ayudar a la economía.

12. Para los hombres, una mujer es una virgen o una guarra. Una madre o una puta.

13. Si miras la tele de día, este es tu nuevo perfil demográfico. Eres un borracho. O un lisiado. O un idiota.




Lo que he leído: Fantasmas | Chuck Palahniuk



Hace rato que leí este libro. Como siempre ultimamente leo más de lo que escribo - en todos las áreas - y ya ni recordaba dónde me había quedado en el blog. Muchas frases de Rebelarse vende y No logo debido a que los dos son libros sumamente extensos y no son lo que usualmente suelo publicar aquí, como novelas, filosofía y cuentos... y por ahí cuatro frases de Cartero de Bukowski - ya sé imaginaran como está el libro para que ni siquiera haga el esfuerzo de hacer un post sólo para él...

Pero este es de mi racha Palahniuk que terminó en seco y horriblemente en El club de la lucha,  ya contaré algo al respecto de esa novela. Por ahora hablaré de Fantasmas o Haunted en ingles que es una especie de novela de terror/humor negro construida a base de cuentos y poemas. Dinámica y divertida por momentos, enfadosa por otros. Algunos de los cuentos dentro de este libro lo hacen memorable más que la historia general en si y eso es lo que lo rescata. Tripas, es uno de ellos que ya he publicado anteriormente.

La historia general del libro va sobre un grupo de personas que se van a un retiro literario en busca de escribir su ars magna y cada uno de los personajes es llamado por medio de un apodo del que poco a poco se va descubriendo la razón. Así encontramos al casamentero, El eslabón perdido, El conde de la calumnia o  la Hermana justiciera por mencionar algunos.

Mis personajes favoritos tendrían que ser la Madre Naturaleza con su cuento Reflexoputa, San Destripado y la historia detrás del Señor Whittier - quien organiza el retiro - y su aparente asistente la Señora Clark uno de los personajes fundamentales del hilo que teje todos los relatos y poemas en una novela. ¿Recomendado? Si tienes tiempo y sentido del humor medio gringo y grotesco, si.
"Aun siendo distintos en carácter, inclinaciones, costumbres y vicios, todos los escritores tenían un rasgo común: eran pobres. Irremediablemente pobres."
- Anaïs Nin, Pájaros de fuego.

lunes, 17 de marzo de 2014

Fragmento | Rebelarse vende. El negocio de la contracultura | Heath ft Potter

Lo que subyace tras el eslogan de «Piensa globalmente, actúa localmente» es la creencia de que los problemas medioambientales se deben casi en su totalidad a la conducta del consumidor. De hecho, si rascamos la superficie de los actuales movimientos anticonsumistas y antipublicitarios descubriremos que en realidad son puro ecologismo disfrazado. Por eso las soluciones que proponen para los problemas medioambientales son similares a las propuestas contraculturales para corregir el consumismo: la responsabilidad individual mediante la educación cívica y la conducta individual mediante un estilo de vida concienciado, es decir, quien plante un árbol, vaya a los sitios en bicicleta e instale en su casa un sistema de reciclaje de residuos fecales estará salvando la tierra. La apoteosis de esta forma de pensar es la tienda THE Store de Vancouver (el acrónimo significa Total Home Environment o Entorno Doméstico Total), donde el comprador concienciado encontrará colchones y edredones de lana orgánica, un parqué de madera de bambú sostenible y muebles hechos de pino reutilizado. Ser virtuoso nunca sale barato, pero quien consiga rebasar el concepto disonante de «pelota de golf biodegradable» podrá comprar un juego de colchón y edredón por sólo 2.500 dólares. Quien ande mal de dinero pero quiera poner su granito de arena para mejorar el planeta puede comprar una caja de bastoncillos orgánicos para los oídos por sólo 8,99 dólares. Obviamente, es fácil burlarse de las pretensiones ecológicas de los ricos y los aburridos, pero lo que no se puede pasar por alto es la enorme influencia que ha tenido el consumismo ecológico en la mente y el bolsillo de la contracultura medioambiental contemporánea. Adbusters estará vendiendo zapatillas de deporte, pero ha llegado muy tarde a la fiesta. La Sustainable Style Foundation de Seattle (cuyo eslogan es «Cuida tu imagen, vive bien, ten conciencia») se creó en 1998 como organización no lucrativa consagrada a «educar, respaldar e inspirar a los profesionales y clientes estilosos de ayer y hoy para que transformen de manera positiva la sociedad y el medioambiente al tiempo que se expresan a través de un estilo propio en el trabajo, en el hogar y en los momentos de ocio». Entre sus sugerencias para apoyar el desarrollo sostenible en el mundo de la moda, la Sustainable Style Foundation sugiere que las personas, en la medida de lo posible, compren ropa y zapatos artesanales hechos con mano de obra local. La SSF también insiste en que, en el sector de alimentación y restauración, todos los productos deben ser orgánicos y producidos localmente. El origen de este concepto es el movimiento de «comida lenta» francés, que surgió en París en 1989 para luchar contra el azote internacional de la comida rápida (o, como dicen los franceses, la malbouffe). Sería difícil encontrar un mejor ejemplo de la convergencia de los ideales hippies y yuppies. Oficialmente conocido como el Movimiento Internacional en Defensa del Derecho al Placer, el manifiesto a favor de la comida lenta proclama lo siguiente: Nuestro siglo, que nació y creció sometido a la revolución industrial, primero inventó la máquina y después la convirtió en su ejemplo a seguir. Todos somos esclavos de la velocidad y hemos sucumbido bajo el mismo virus insidioso: la «vida rápida», que interfiere en nuestras costumbres, invade la privacidad de nuestros hogares y nos obliga a comer «comida rápida» […] Una firme defensa del sencillo placer material es la única manera de oponerse a la locura universal de la vida rápida. Mediante dosis razonables de un placer sensual lento, seguro y duradero conseguiremos protegernos del contagio de las multitudes que confunden el frenesí con la eficiencia. Nuestra defensa debería empezar por la mesa, donde comeremos «comida lenta». Debemos volver a descubrir los aromas y sabores de la cocina regional y eliminar los efectos degradantes de la «comida rápida». En el nombre de la productividad, la «vida rápida» ha cambiado nuestra manera de ser y constituye una amenaza para nuestro entorno y nuestro paisaje. Por lo tanto, la Comida Lenta es hoy la única respuesta verdaderamente progresista. Olvidémonos de unirnos al Cuerpo de Paz para ir a dispensar vacunas en alguna zona calurosa del mundo. Es mucho mejor coger la guía Michelín y encaminarse hacia Aix-en-Provence o la Toscana. Al fin y al cabo, la comida lenta es la única respuesta a todos los males de la civilización moderna. Aunque vivir bien quizá sea la mejor respuesta, comer bien es sin duda la política más progresista. En Canadá, sin embargo, el concepto de «comida lenta» no se vendió bien. Esto se debe a que en la mayor parte del país, la temporada de cosecha y recolección no dura más de cuatro o cinco meses. Por tanto, la cuisine canadiense abastecida con productos locales a menudo se enfrenta a una evidente escasez de verdura fresca. Al tener que elegir entre alimentarse de carne deshidratada y gachas o abandonar los principios de la comida lenta, una chef de Calgary halló una ingeniosa solución: trasladar su escuela de cocina al sur de Francia durante la temporada baja. De esa forma podría disfrutar de la exquisita cocina francesa y respetar el requisito de que todos los productos tengan una procedencia local. «La solución está en la simplicidad», explicaba. «Hay que saber de dónde viene la comida que comemos». Hace poco se ha comprado una casa en el pueblo de Aigües-Vives y una bicicleta para acudir al mercado donde venden sus productos los granjeros locales. ¿Quién iba a pensar que salvar al mundo pudiera ser tan pintoresco? Como experimento mental, elijamos cualquier ciudad norteamericana importante y hagámonos una serie de preguntas: ¿Dónde es más probable que vendan ropa y calzado hecho a mano? ¿Qué precio tendrán la fruta y la verdura fresca? ¿Cuáles serán los restaurantes que se abastecen de productos de la huerta local? Las respuestas a todas estas preguntas son, en cualquier caso, muy caras y no podrán hallarse más que en los mejores barrios de la ciudad (probablemente cerca de la zona universitaria). Inmediatamente surge la duda de si el consumo supuestamente concienciado con el medioambiente no será la enésima variante del consumismo rebelde. ¿Cómo hemos podido llegar a una situación en la que nuestros ciudadanos más respetuosos con el entorno tienen un concepto tan engreído y autocomplaciente de lo que constituye un compromiso político?

6 frases | No logo | Naomi Klein | IV parte -última-

1. En muchas ciudades, las fiestas callejeras se han sincronizado con otro movimiento internacional explosivo: los paseos en bicicleta llamados Crítical Mass. La idea apareció en San Francisco en 1992 y comenzó a extenderse a ciudades de toda Norteamérica, Europa y Australia casi al mismo tiempo que el RLC. Los ciclistas de Critical Mass también emplean la retórica de la coincidencia a gran escala: en docenas de ciudades, el último viernes de cada mes, unos 17 o 18 mil de ellos se reúnen en una esquina determinada y salen juntos de paseo. Por la fuerza de su número constituyen una masa crítica ante la que los automóviles deben detenerse. «No interrumpimos el tráfico», dicen, «nosotros somos el tráfico». 

2.  Shell y Wal-Mart tienen presupuestos supe{ riores al producto bruto interno de la mayoría de los países; que de las 100 principales economías del mundo, 51 son multinacionales y sólo 49 son países.

3.  Helen Woodward, una influyente redactora publicitaria de la década de 1920, aconsejaba notoriamente a sus compañeros: «Al hacer la publicidad de un artículo, nunca visitéis la fábrica donde se produce […] No miréis trabajar a los obreros […], porque ocurre que cuando sabes la verdad sobre cualquier cosa, su verdad más recóndita, se hace muy difícil crear la palabrería superficial que la vende».

4.  El director ejecutivo de Disney, gana 9.783 dólares por hora.

5. Michael Eisner relata su reacción más común: Antes de viajar a Haití fui a un Wal-Mart de Long Island y compré varias prendas Disney hechas en la isla. Los mostré a una multitud de trabajadores, que inmediatamente reconocieron las ropas que ellos hacían […]. Desplegué una camiseta de la talla cuatro con la imagen de Pocahontas y señalé la etiqueta con el precio, que indicaba 10,97 dólares. Pero sólo cuando convertí esa cantidad en la moneda local —172,26 gourdes—los obreros se pusieron a gritar de asombro, de incredulidad y de ira y con una mezcla de dolor y tristeza en los ojos, que no apartaban de la camisa de Pocahontas […]. En un solo día hacían cientos de camisetas Disney. Pero el precio de venta de una sola en EE.UU. equivalía a casi nueve días de sus salarios.

6. ¿Son mis zapatillas marca «Sin Explotación»? ¿Y los balones de fútbol «Sin Trabajo Infantil»? ¿Y mi crema humectante «Sin Crueldad con los Animales»? ¿Y mi café «Comercio Justo»?

martes, 11 de marzo de 2014

4 frases de Cartero | Charles Bukowski

1. Quizás yo fuese un subnormal que bastante suerte tenía con estar vivo.

2. —¡Hank, ya no puedo soportarlo! —¿El qué no puedes soportar, nena? —La situación. —¿Qué situación, nena? —El que yo trabaje y tú hagas el holgazán. Todos los vecinos piensan que yo te mantengo. —Coño, antes yo trabajaba y tú holgazaneabas. —Es diferente. Tú eres un hombre, yo una mujer. —Oh, no sabía eso. Creía que las perras como tú andabais siempre pidiendo a gritos la igualdad de derechos.

3. Yo quería el mundo entero o nada.

4. Te permitías el lujo de disfrutar de la vida.


13 frases | Rebelarse vende. El negocio de la contracultura | Heath ft Potter | III parte

1. Ésta es una breve lista de las cosas que a lo largo de los últimos cincuenta años se han considerado tremendamente subversivas: fumar, dejarse el pelo largo un hombre, llevar el pelo corto una mujer, dejarse barba, la minifalda, el biquini, la heroína, la música jazz, el rock, la música punk, la música reggae, el rap, los tatuajes, dejarse crecer el pelo de las axilas, el grafiti, el surf, el monopatín, el piercing, las corbatas estrechas, no llevar sujetador, la homosexualidad, la marihuana, la ropa rota, la gomina, el pelo cortado en cresta, el pelo afro, tomar «la pildora», el posmodernismo, los pantalones de cuadros, las verduras orgánicas, el calzado militar, el sexo interracial. Hoy en día, todos los elementos de esta lista salen en el típico vídeo de Britney Spears (con la posible excepción del pelo bajo las axilas y las verduras orgánicas).

2. Los rebeldes contraculturales han acabado siendo como esos agoreros del día del juicio final, que se ven constantemente obligados a retrasar la fecha vaticinada, conforme van pasando los días uno detrás de otro. Cada vez que el sistema «asimila» un símbolo de rebeldía, los muchachos de la contracultura se ven obligados a avanzar un paso más para establecer esa pureza de su credo alternativo que les permite diferenciarse de las odiadas masas. Al principio, los punks se agujereaban las orejas de arriba abajo. Cuando eso se popularizó, empezaron a perforarse la nariz, la lengua y el ombligo. Cuando las colegialas empezaron a imitarles, se pasaron a los estilos llamados «primitivos», como los pendientes incrustados en la oreja o los piercing ampallang genitales.

3. Huelga decir que esta autotransformación radical es característica de los movimientos contraculturales. El problema fundamental es que la rebeldía contra la estética y la vestimenta tradicional no es verdaderamente subversiva. El hecho de que la población decida llevar piercings, se vista de una manera determinada o escuche un estilo de música concreto carece de importancia para el sistema capitalista. Los gobiernos tienen una actitud esencialmente neutra ante los trajes de franela gris y las cazadoras de ciclista. Sea cual sea el estilo, siempre habrá fabricantes dispuestos a producirlo y venderlo. Todas las modas rebeldes tienen un elemento de distinción que automáticamente atrae a los imitadores. Como en realidad no conllevan una verdadera subversión, el gran público puede imitar el estilo sin problemas. Cualquiera puede ponerse un piercing o dejarse el pelo largo. De este modo, todo lo que sea «alternativo» o tenga un «toque especial» se «popularizará» inmediatamente.

4. Los productos nuevos parecen difundirse del mismo modo que lo hace el virus de un catarro o una gripe. El mejor modelo para estudiar su evolución no procede de la sociología, sino de la epidemiología. Es decir, las ideas, las modas, los comportamientos y los productos nuevos parecen difundirse del mismo modo que lo hace el virus de un catarro o una gripe. Es bien sabido que las epidemias no avanzan de una manera lineal, es decir, con una serie de brotes diarios que se conviertan en una plaga. Lo que sucede es que primero se infecta un pequeño grupo de personas y si no se les aisla rápidamente, enseguida contagiarán a un grupo mayor. Entonces, si este grupo se mezcla con la población general, la infección «reventará» y se convertirá de la noche a la mañana en una epidemia generalizada. La difusión de lo cool sucede de la misma manera. Empieza con un pequeño grupo de «innovadores» que son unos inconformistas congénitos, siempre pendientes de lo que hace, dice, se pone o usa una diminuta minoría de personas. A los innovadores les imita un grupo ligeramente mayor formado por los «primeros seguidores», que son lo que podríamos denominar los expertos en lo cool. Este grupo vigila constantemente a los innovadores y valora lo que están haciendo para decidir si sigue o no sus pasos. En caso afirmativo, una «mayoría avanzada» secundará rápidamente a los «primeros seguidores», y la tendencia se multiplicará exponencialmente conforme se incorporen los miembros de la «mayoría tardía» y las masas precavidas que jamás se atreverían a formar parte de la vanguardia. Finalmente, la epidemia de lo cool se irá apagando al tiempo que los «rezagados», los más resistentes a la moda y el cambio, se apunten desganadamente.

5. No Logo es una crítica feroz a la influencia de la publicidad sobre la economía actual. Sin embargo, quien lea el libro hasta el final descubrirá con estupor que no contiene ni una sola propuesta válida para solucionar todos los problemas que plantea

6.  Los enemigos de la masificación han proporcionado un arsenal de argumentos publicitarios a las empresas que venden productos no estandarizados. Por ejemplo, un sistema operativo informático se parece mucho a un teclado, es decir, el usuario obtiene un enorme beneficio de la estandarización y la compatibilidad. Dos empresas como IBM y Microsoft se hicieron con el mercado al establecerse desde el primer momento como el producto estándar. A partir de entonces, las empresas competidoras como Apple han intentado implantarse sugiriendo que quienes usan el producto estándar son unos conformistas víctimas del pensamiento único.

7. El individualismo no tiene nada de malo en sí, pero es importante no mantener nuestra individualidad a expensas del tiempo y el esfuerzo de los demás.

8. Con su inagotable capacidad para idealizar ciegamente todo lo que es distinto, a la contracultura siempre le ha fascinado el exotismo. Para saciar este interés podemos viajar a lugares como India y América Central; practicar las creencias y rituales religiosos de los chinos y los nativos americanos; o adoptar el idioma, la vestimenta y las tradiciones de otras culturas; por ejemplo, aprender lenguajes dialectales, ponernos pareos batik o empezar a hacer yoga. En cualquier caso, el objetivo siempre será el mismo: quitarse las ataduras de la modernidad tecnocrática y transformar nuestra conciencia de modo que podamos vivir una vida más auténtica.

9. Existe la profunda convicción de que la mal llamada civilización nos ha hecho perder el contacto con nuestra verdadera esencia, con el auténtico significado de la vida. Pero si la gran culpable es la civilización, entonces es obvio que la «realidad» aún debe de existir en algún otro lugar, es decir, en las culturas primitivas, las religiones esotéricas o incluso la historia antigua. Un tema recurrente es el del «buen salvaje», que aparece en los textos políticos de Jean-Jacques Rousseau, los libros de Gustave Flaubert sobre sus viajes por Egipto y los cuadros que pintó Paul Gauguin en Haití. En opinión de Rousseau, el hombre primitivo sería feliz mientras pudiera autoabastecerse, colmar su necesidad innata de comida y sexo sin verse afectado por la desigualdad que caracteriza a la sociedad moderna. Según el francés, en los grandes países europeos el ser humano se había alienado de su verdadera esencia con la creación de una serie de necesidades artificiales y falsas obligaciones, tales como la cortesía hipócrita que enmascaraba la tremenda crueldad de la sociedad burguesa.

10. Desde Siddhartha de Hermann Hesse hasta Las enseñanzas de don Juan, de Carlos Castaneda, los rebeldes contraculturales han buscado desesperadamente el modo de huir de la civilización occidental (a través de un mundo milagrosamente desprovisto de las restricciones deprimentes de la vida cotidiana). El Libro tibetano de los muertos y el I Chingse convirtieron en las biblias gemelas de ese movimiento emergente. El resultado fue una desmesurada proyección de anhelos y fantasías contraculturales sobre el mundo no occidental. Quizá no podamos hallar la Tierra Media o visitar a los «grandes antiguos» en los espacios interestelares, pero podemos peregrinar a India o viajar a Nepal o descubrir algún otro país exótico, todo lo lejos del nuestro que nos sea posible. Y si no podemos recorrernos el mundo, siempre tendremos la posibilidad del viaje interior, hacia las profundidades de nuestro más recóndito ser. En cualquiera de los dos casos, el escapismo se convirtió en la actividad principal de la contracultura.

11. Linchi, maestro zen de la época T'ang, afirmaba que «el budismo no requiere ningún esfuerzo. Hay que ser corriente, nada especial. Comed vuestra comida, haced de vientre, orinad y cuando estéis cansados id a descansar. Los ignorantes se reirán de mí, pero los sabios lo entenderán». Y uno de los poemas zen más antiguos sugiere que «si queréis alcanzar la más pura verdad, no intentéis dilucidar entre el bien y el mal. El conflicto entre el bien y el mal es una enfermedad de la mente».

12. Una de las virtudes básicas de la autenticidad es su carencia de industrialización. Lo auténtico se hace a mano, con componentes naturales y por motivos tradicionales, es decir, no comerciales. La masificación de la vida moderna es necesariamente artificial y alienante, de modo que la autenticidad sería una virtud de la vida premoderna.

13. La sanidad como institución tiene todos los estigmas de la sociedad de masas. De hecho, podría parecer una pesadilla derivada del dominio tecnocrático. La sanidad es una institución impersonal y burocrática que ingresa literalmente a sus pacientes en un sistema informático cuyo número asignado deben llevar obligatoriamente en una pulsera identificadora. La estructura interna de la organización tiene una clara jerarquía con grupos claramente reconocibles por sus uniformes. Los médicos (hombres en su mayoría) tienen a sus órdenes a las enfermeras (mujeres en su mayoría). En general, el sistema aboga por la intervención tecnológica y el control instrumental de las enfermedades. Los diagnósticos y tratamientos se basan casi enteramente en el análisis estadístico, no en la situación concreta del paciente individual. Quien quiera saber lo que es sentirse una pieza del engranaje no tiene más que ir a un hospital.

13 frases | No logo | Naomi Klein | III parte

1. Más que nada y que nadie, los adolescentes de clase media, cubiertos de marcas y decididos a introducirse en el molde creado por los medios, se han convertido en los símbolos más poderosos de la globalización. Esto ha sucedido por diversas razones. La primera es que, como en el mercado estadounidense, hay muchísimos de ellos. El mundo rebosa de adolescentes, especialmente en los países del sur, donde la ONU calcula que 507 millones de adultos morirán antes de cumplir cuarenta años. Dos tercios de la población de Asia tienen menos de treinta a causa de los años de sangrientas guerras, y alrededor del 50% de la población de Vietnam nació después de 1975. En total, se considera que el sector demográfico juvenil mundial comprende mil millones de personas, y estos adolescentes consumen una cuota desproporcionada de los ingresos de sus familias. En China, por ejemplo, sigue siendo poco probable que todos los miembros de la familia practiquen un consumismo elevado. Pero, según dicen los investigadores de mercado, los chinos hacen enormes sacrificios por la juventud, y en especial por los varones pequeños, un valor de gran interés para los fabricantes de teléfonos móviles y de zapatillas. Laurie Klein, de Just Kid Inc., una empresa estadounidense que hizo un estudio de los adolescentes chinos, descubrió que si bien la mamá, el papá y los abuelos pueden prescindir de la electricidad, su hijo único (de acuerdo con la política nacional de control de la natalidad) suele disfrutar de lo que se conoce como «el síndrome del pequeño emperador», que ella denomina el fenómeno «del 4-2-1»: cuatro ancíanos y dos personas mayores se privan de todo para que un niño pueda convertirse en un clon de la MTV. «Cuando los padres y los cuatro abuelos gastan en un solo niño, no es difícil saber que ése es el mercado adecuado», dice un capitalista que opera en China.

2. Pero antes de que las marcas logren vender los mismos productos del mismo modo en todo el planeta, los propios jóvenes deben identificarse con su nueva condición demográfica. Por esta razón, lo que la mayoría de las campañas publicitarias mundiales siguen vendiendo más agresivamente es la idea del mercado juvenil mundial, un caleidoscopio de rostros de todas las etnias que se confunden entre sí: trenzas rasta, cabellos rosados, manos pintadas con henna, algunas banderas nacionales y carteles luminosos extranjeros, en cantones y en árabe, y unos toques de palabras inglesas, todo ello sobre capas de ejemplares de música electrónica. La nacionalidad, la lengua, la etnia, la religión y la política quedan reducidos a sus accesorios más coloridos y exóticos, asegurándonos al unísono que, como Renzo Rosso, el presidente de Diesel, «nunca hay un "ellos y nosotros", sino sólo un gigantesco "nosotros"».

3. Para muchos de sus leales consumidores, ningún precio es demasiado alto por estos artículos de marca, y de hecho no se satisfacen con sólo comprarlos. Los compradores obsesionados con las marcas han adoptado una actitud casi fetichista hacia el consumo, en la que el nombre de la marca adquiere el poder de un talismán.

4. En una supertienda, escribe Wolf, «las luces, la música, el mobiliario y el elenco de empleados crean una sensación no diferente a una comedia cuyo protagonista es el comprador».

5. El grupo Lyons, propietario del personaje de Barney, «ha enviado 1.000 cartas a propietarios de tiendas» que alquilan o venden esos disfraces ilegales. «Pueden disfrazarse de dinosaurio. Lo ilegal es que se disfracen de dinosaurio de color púrpura, independientemente del tono de púrpura que sea», dice Susan Elsner Furman, portavoz de Lyons.

6. Un estudio de 1998 sobre la fabricación de artículos de marca en las zonas económicas especiales de China descubrió que Wal-Mart, Ralph Lauren, Ann Taylor, Esprit, Liz Claiborne, Kmart, Nike, Adidas, J. C. Penney y The Limited sólo pagan una fracción de esos miserables 87 centavos, y algunos hasta 13 centavos por hora…

7. En las ZPE de algunos países asiáticos y centroamericanos las huelgas son ilegales; en Sri Lanka también lo es hacer cualquier cosa que ponga en peligro los ingresos que logra el país por medio de las exportaciones, incluyendo la publicación y la distribución de escritos críticos. En 1993, un obrero de la zona de Sri Lanka llamado Ranjith Mudiyanselage fue asesinado por oponerse a esta política. Después de quejarse a causa de una máquina defectuosa que había hecho perder un dedo a un compañero de trabajo, Mudiyanselage fue secuestrado cuando se disponía a testimoniar durante la investigación del caso. Su cadáver apareció golpeado y quemado sobre una pila de neumáticos usados, cerca de una iglesia. Su asesor legal, que le acompañaba, perdió la vida de la misma forma.

8. Young II Kim de Guatemala, cuya fábrica Sam Lucas produce ropa para Wal-Mart y J. C. Penney, dice que a las grandes marcas para las que trabaja «les interesan las prendas de alta calidad, las entregas rápidas y los precios reducidos; eso es todo».

9. Algunas empresas del sector de los servicios aprovechan el hecho de que ofrecen acciones de Bolsa o que «comparten dividendos» con sus empleados de menor rango; entre ellas se cuentan Wal-Mart, que denomina a sus trabajadores «asociados de ventas», Borders, que los llama «copropietarios», y Starbucks, que prefiere el apelativo de «socios». Muchos empleados agradecen el gesto, pero otros dicen que aunque los programas de democratizar esos lugares de trabajo brillan en la página de Internet de las empresas, rara vez se traducen en realidades de alguna monta. La mayoría de los trabajadores a tiempo parcial de Starbucks, por ejemplo, no pueden integrarse en el programa de adquisición de acciones que les ofrece la empresa porque sus salarios apenas cubren sus gastos.

10. la palabra inglesa free-lance (trabajador autónomo o independiente) proviene de la época en que los mercenarios se alquilaban, junto con sus lanzas, para librar batallas. «Los mercenarios pasaban de una guerra a otra y mataban a la gente por dinero.»

11. Según The Yankelovich Report, la Biblia del marketing demográfico, la creencia de que es necesario ser autosuficiente ha aumentado en un tercio en cada generación, desde las personas maduras (las nacidas entre 1909 y 1945) hasta los hijos de la explosión demográfica (los nacidos entre 1946 y 1964) y las últimas generaciones (que incluyen a los nacidos entre 1965 y el momento actual). «Más de dos tercios de los más jóvenes piensan: "En este mundo tengo que apoderarme de todo lo que pueda, porque nadie me va a dar nada".

12. Al empleado de Starbucks, Steve Emery, le gusta repetir lo que le dijo un cliente comprensivo: «Si pagas cacahuetes, contratas monos».

13. Barbie Filósofa. «¿Qué apareció primero?», se pregunta la Barbie de Stasko. «¿La belleza o el mito?», y «Si me quiebro una uña cuando estoy dormida, ¿sufro también una crisis?».

domingo, 16 de febrero de 2014

13 Otras frases | "Rebelarse Vende: El negocio de la contracultura" | Heath ft. Potter

1. El movimiento contracultural ha padecido, desde el primer momento, una ansiedad crónica. La doble idea de que la política se basa en la cultura y la injusticia social en la represión conformista implica que cualquier acto que viole las normas sociales convencionales se considera radical desde el punto de vista político. Obviamente, esta idea resulta tremendamente atractiva. Al fin y al cabo, la organización política tradicional es complicada y tediosa. En una democracia, la política involucra necesariamente a enormes cantidades de personas. Esto genera mucho trabajo rutinario: cerrar sobres, escribir cartas, hacer llamadas, etcétera. Montar agrupaciones tan gigantescas también conlleva una sucesión interminable de debates y acuerdos. La política cultural, en cambio, es mucho más entretenida. Hacer teatro alternativo, tocar en un grupo de música, crear arte vanguardista, tomar drogas y llevar una alocada vida sexual es sin duda más ameno que la organización sindical a la hora de pasar un buen fin de semana. Pero los rebeldes contraculturales se convencieron a sí mismos de que todas estas actividades tan entretenidas eran mucho más subversivas que la política de izquierdas tradicional, porque atacaban el foco de la opresión y la injusticia a un nivel «más profundo». Por supuesto, esta convicción es puramente teórica. Y como está claro quiénes son los que se benefician de ella, cualquiera que tenga una mentalidad mínimamente crítica sospechará de ella. Los rebeldes contraculturales siempre han hecho grandes esfuerzos para convencerse a sí mismos de que sus actos de resistencia cultural tienen importantes connotaciones políticas. No es casual que Lester, el personaje de American Beauty, deba morir. Su conducta supone tal amenaza para el sistema que hay que eliminarlo, cueste lo que cueste. La «muerte del protagonista rebelde» está tomada directamente del cine de la década de 1960. Desde Bonniey Qytfe hasta Easy Rider, los disidentes siempre acaban cayendo.

2. Divertirse es el acto más transgresor de todos. Éste es un tema increíblemente redundante en la cultura popular.

3. El concepto de contracultura, a fin de cuentas, se basa en un equívoco. En el mejor de los casos, es una pseudorrebeldía, es decir, una serie de gestos teatrales que no producen ningún avance político o económico tangible y que desacreditan la urgente tarea de crear una sociedad más justa.

4. Thoreau, que pasó dos años «malviviendo» en una cabaña junto al lago de Walden, en Massachusetts (hoy sabemos que su madre le preparaba la comida y le lavaba la ropa), escribió que «las masas llevan una vida de silenciosa desesperación».

5. Los teóricos contraculturales niegan la existencia del «mal». Lo único que ven son corazones destrozados y trabajadores sociales que intentan arreglarlos. Si se topan con un criminal depravado, dirán que ha salido así por haber tenido una infancia dolorosa. Son demasiado débiles para afrontar la dura realidad, es decir, que algunas personas nacen malvadas y deben ser controladas o recluidas.

6. El estadounidense medio pasa más de treinta minutos al día haciendo cola para conseguir algo.

7. Ser libre para oponerse a la tiranía no es lo mismo que ser libre para hacer lo que a uno le dé la gana en beneficio propio.

8. Cuando Baudrillard intenta describir estas ne cesidades supuestamente ficticias, el libro adquiere un matiz inesperadamente cómico. En una sección dedicada a analizar el artilugio o «gadget» —un objeto inútil que sirve como símbolo de estatus social—, uno de los objetos que tacha de especialmente ridículo es el limpiaparabrisas de dos velocidades. Parece ser que allá por 1970, este pequeño invento les pareció muy ostentoso a los intelectuales franceses. Cómo han cambiado las cosas en los últimos treinta años. Sería interesante saber qué opinaría Baudrillard de los coches modernos equipados con limpiaparabrisas de velocidad variable por no hablar de su exótica opción «intermitente». ¿De verdad son inútiles estos artilugios? ¿Quién compraría hoy en día un coche que no tuviera limpiaparabrisas de velocidad variable? ¿Y hacer lo implica que nuestras necesidades sean totalmente efímeras y formen parte de un sistema ideológico gobernado por el capital (o por los fabricantes de automóviles) ? ¿No será que los limpia-parabrisas de velocidad variable son realmente útiles ? ¿Quién puede decidir arbitrariamente lo que es útil y lo que no, o qué necesidades son auténticas y cuáles son falsas? Limitarse a afirmar que todas las necesidades son ideológicas no parece servir de mucho. ¿Qué saca en claro Baudrillard llamándonos «ingenuos» por creer que necesitamos unos limpiaparabrisas de velocidad variable? Al leer La sociedad de consumo, es fácil imaginarle con un traje negro mal planchado, fumando un Gauloise, sentado en la terraza de Les Deux Magots, quejándose del tráfico, ironizando sobre los estadounidenses y esos limpiaparabrisas tan estrafalarios que han inventado.

9.
El término «consumismo» siempre parece afectar sólo a lo que compran los demás.

10. En caso de que los miembros de las clases sociales superiores consuman productos estéticamente inferiores, es esencial que lo hagan irónicamente, dando a entender que son artículos de mál gusto. Ésta es la esencia del kitsch.

11. Cuando un estilo artístico se populariza, como sucedió con el Grupo de los Siete en Canadá o Salvador Dalí en Estados Unidos, los árbitros de la elegancia estética automáticamente lo bajan de categoría. Precisamente porque se han masificado, saber apreciarlos ya no sirve como símbolo de distinción. Cuando esto sucede, el «buen gusto» se orienta hacia estilos más inaccesibles, menos conocidos.

12. El gran defecto de la sociedad de masas es que convierte a los individuos en miembros del rebaño, piezas del engranaje, víctimas de un conformismo descerebrado. Todos llevan unas vidas vacías y superficiales, dominadas por valores frivolos y materialistas. El sistema les manipula para amoldarlos a sus requisitos funcionales e impedir que sepan lo que es la auténtica creatividad, la libertad o la satisfacción sexual completa. Pero, claro, dicho todo esto, ¿quién iba a querer ser miembro de la sociedad de masas? La gente más bien querrá demostrar como sea que no son víctimas del conformismo, que no son una simple pieza del engranaje. Y, por supuesto, al divulgarse una imagen negativa de la sociedad de masas, todos procuraban hacer precisamente eso, distanciarse. Por tanto, la rebeldía contracultural —que rechazaba las normas de la sociedad «tradicional»— se convirtió en un importante símbolo de distinción. En una sociedad que premia el individualismo y desprecia el conformismo, ser un «rebelde» constituía ya una nueva categoría transicional. «Atrévete a ser diferente», nos dice constantemente la publicidad. En la década de 1960, ser un beat o un hippie era una forma de demostrar que uno no era un «estrecho» ni un tonto. En la década de 1980, vestirse como un punk o un goth servía para dejar claro que uno no era pijo ni yuppie. Era una forma de demostrar claramente el rechazo de la sociedad tradicional, pero también una afirmación tácita de superioridad. Equivalía a telegrafiar un mensaje que venía a decir «yo, al contrario que tú, no me he dejado engañar por el sistema. No soy un peón descerebrado».

13. Se ha acusado a la empresa Nike de «apropiarse» de la rebeldía de la década de 1960 al usar en su publicidad la canción «Revolution» de los Beatles o al contratar al escritor beat William Burroughs como portavoz. Pero también existen empresas como Vans, que genera 300 millones de dólares al año vendiendo el concepto de «deporte alternativo».




13 Otras frases | No logo | Naomi Klein

1. Britney Spears, que causa furor entre los adolescentes, y el personaje de comedias televisivas Ally McBeal tienen sus propias líneas de ropa

2. Es terrible decirlo, pero muchas veces los atuendos más interesantes son los de los pobres. —El modisto Christian Lacroix en Vogue, abril de 1994.

3. Cuando los rappers Run-DMC insuflaron nueva vida a los productos Adidas con su exitoso single «My Adidas», un homenaje a su marca favorita. Ya en esa época, el trío de rap, inmensamente popular, tenía legiones de admiradores que copiaban su característico estilo de ponerse medallones de oro y chándales y zapatillas Adidas sin cordones. «Las hemos llevado toda la vida», dijo Darryl McDaniels de DMC refiriéndose a las zapatillas. Eso fue suficiente por entonces, pero al cabo de un tiempo a Russell Simmons, presidente de Def Jam Records, una marca de Run-DMC, se le ocurrió que a los muchachos había que pagarles por la promoción que daban a Adidas. Insinuó a la empresa alemana que contribuyera con dinero a la gira Together Forever del grupo en 1998. Los ejecutivos de Adidas no querían relacionarse con la música rap, que en ese momento se calificaba de moda pasajera o se atacaba por ser una incitación a la rebeldía. Para hacerles cambiar de opinión, Simmons invitó a un par de peces gordos a un espectáculo de Run-DMC. Christopher Vaughn describe la anécdota en Black Enterprise: «En un momento clave, mientras el grupo tocaba la canción («My Adidas»), uno de los cantantes exclamó: "¡Ahora sacudid vuestras Adidas!", y tres mil pares de zapatillas volaron por el aire. A los ejecutivos les faltó tiempo para sacar sus talonarios». Hacia la época de la Feria de Calzado Deportivo de Atlanta de ese año, Adidas presentó su nueva línea de zapatillas Run-DCM: las Super Star y las Ultra Star, «diseñadas para llevar sin cordones».

4. «Vamos a donde ellos se reúnen y les mostramos las zapatillas. Es increíble. Los chicos se vuelven locos. Ahí te das cuenta de la importancia de Nike. Te dicen que Nike es lo primero en su vida, y lo segundo su novia».

5.  Cuando las cámaras de todo el mundo se dirigieron hacia Seattle, lo único que se vio fueron unas cuantas protestas contra el sistema, algunas sobredosis y el suicidio de Kurt Cobain. 

6. Durante el período académico 1997-1998, los estudiantes de primaria de más de ochocientas aulas de EE.UU. descubrieron que la tarea del día consistía en confeccionar una zapatilla Nike con logo y recomendación de una estrella de la NBA incluida. Calificado como «un uso vil del tiempo de clase» por la Asociación Nacional de Educación y como «una deformación de la educación» por la Unión de Consumidores, el ejercicio de hacer una Nike propia se propone crear conciencia sobre el respeto al medio ambiente que informa el proceso de producción de la compañía.

7. Quizá el más famoso de estos experimentos fue el que Coca-Cola hizo en 1998, cuando organizó un concurso entre varias escuelas que debían proponer estrategias para distribuir cupones de la bebida entre los alumnos. El colegio que propusiera la mejor ganaría 500 dólares. El colegio secundario Greenbriar de Evans, Georgia, se tomó el certamen muy en serio, y organizó el Día oficial de la Coca-Cola a finales de marzo, durante el cual todos los alumnos debían acudir a clase con camisetas de Coca-Cola, se hacían una fotografía en una formación que dibujaba la palabra Coca-Cola, asistían a conferencias ofrecidas por ejecutivos de Coca-Cola y durante sus clases aprendían sobre todo lo existente y que fuera negro y con burbujas. Aquello parecía el paraíso de la marca, hasta que la directora advirtió que un tal Mike Cameron, de diecinueve años, llevaba puesta una camiseta con el logo de Pepsi en un censurable acto de provocación. Fue suspendido de inmediato por semejante delito. «Sé que puede parecer mal: "Un escolar es castigado por llevar camiseta de Pepsi en el Día de la Coca-Cola"», explicó la directora, Gloria Hamilton. «Hubiera resultado aceptable de estar sólo entre nosotros, pero se hallaba presente el presidente regional de Coca Cola y algunas personas habían venido en avión desde Atlanta para hacernos el honor de hablar en nombre de nuestros promotores. Los estudiantes sabían que teníamos invitados».

8. El convenio de la Universidad de Kentucky con Nike contiene una cláusula que otorga derecho a la empresa a dar por finalizado el acuerdo de 25 millones de dólares y de cinco años de duración si «la Universidad formula críticas contra la marca Nike […] o adopta cualquier actitud contraria a la promoción de los productos de Nike».[130] Nike niega que su propósito sea inhibir las críticas universitarias.

9. Un profesor de la Universidad de York en Toronto, donde hay un centro comercial en toda regla, me dijo que sus estudiantes entran en clase sorbiendo capuchinos dobles, se ponen a charlar en los últimos asientos y se marchan. Están de paso, haciendo compras, y no sienten ningún interés por el conocimiento.

10. Como dice John V. Lombardi, presidente de la Universidad de Florida en Gainesville: «Hemos dado el gran salto hacia adelante, y hemos decidido fingir que somos una empresa». Lo que en realidad significa este salto es que los programas se diseñan para satisfacer el propósito de cátedras de investigación financiadas por las empresas y bautizadas con nombres tan sonoros como la de Profesor Emérito de Administración de Hoteles y Restaurantes Taco Bell de la Universidad estatal de Washington, la cátedra Yahoo! de Tecnología Informática de la Universidad de Stanford y la cátedra Lego de Investigación sobre la Enseñanza del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

11. Y si la verdad es relativa, ¿quién puede decir que los diálogos de Platón tienen más «autoridad» que Anastasia de la Fox?

12. un movimiento político genuino se convierte en una gigantesca excursión de compras, donde se anima a las muchachas a coger de las perchas la identidad que más les guste.

13. Dennis Rodman viste formalmente y que Disney World celebra el Día del Orgullo Gay no tanto porque sean progresistas, sino porque les resulta financieramente rentable.



3 -últimas- frases | El anticristo | Friederich Nietszche

1. Los hombres más intelectuales, como son fuertes, encuentran su felicidad allí donde otros encontrarían su ruina: en el laberinto, en la dureza consigo mismos y con los demás, en el experimento; su goce consiste en vencerse a sí mismos; el ascetismo es en ellos necesidad, instinto; y para ellos es un recreo jugar con vicios que destruirían a otros... El conocimiento es una forma del ascetismo.

2. Para los mediocres, ser mediocres es una felicidad; la maestría en una sola cosa; la especialidad es para los mediocres un instinto natural.

3. ¿Qué es lo malo? Pues ya lo he dicho: todo, lo que nace de la debilidad, de envidia, de venganza. El anarquista y el cristiano tienen un mismo origen.


viernes, 24 de enero de 2014

13 frases de "Rebelarse Vende: El negocio de la contracultura" | Heath ft. Potter

1. El marxista radical Debord escribió La sociedad del espectáculo y fue uno de los principales instigadores de mayo del 68 francés. Su tesis era sencilla: el mundo en que vivimos no es real. El capitalismo consumista fagocita todas las experiencias humanas auténticas, las transforma en un producto consumible y nos las revende a través de la publicidad y los medios de comunicación. Convierte todos los componentes de la vida humana en un «espectáculo» en sí mismo, es decir, un sistema de símbolos y representaciones gobernado por su propia lógica interna.

2. En la sociedad del espectáculo, el nuevo revolucionario debe buscar dos cosas: «la conciencia del deseo y el deseo de la conciencia». Es decir, debemos hallar formas de placer independientes de las necesidades que nos impone el sistema y debemos despertar de la pesadilla del «espectáculo».

3. En este libro mantenemos que varias décadas de rebeldía «antisistema» no han cambiado nada, porque la teoría social en que se basa la contracultura es falsa. No vivimos en la «matrix», ni tampoco vivimos en el «espectáculo». Lo cierto es que el mundo en que vivimos es mucho más prosaico. Consiste en miles de millones de seres humanos —cada uno de ellos con su propio concepto del bien— intentando cooperar con mayor o menor éxito. No hay ningún sistema único, integral, que lo abarque todo. No se puede bloquear la cultura porque «la cultura» y «el sistema» no existen como hechos aislados. Lo que hay es un popurrí de instituciones sociales, la mayoría agrupadas provisionalmente, que distribuyen las ventajas y desventajas de la cooperación social de un modo a veces justo, pero normalmente muy injusto. En un mundo así, la rebeldía contracultural no sólo es poco útil, sino claramente contraproducente. Además de malgastar energía en iniciativas que no mejoran la vida de las personas, sólo fomenta el desprecio popular hacia los falsos cambios cualitativos.

4. Según la teoría contracultural, el «sistema» se organiza sobre la base de la represión del individuo. El placer humano es inherentemente anárquico, indisciplinado, salvaje. Para tener controlados a los trabajadores, el sistema debe infundir necesidades manufacturadas y deseos prefabricados, que a su vez pueden satisfacerse dentro de la estructura de la tecnocracia. El orden existe, pero a expensas de la infelicidad, la alienación y la neurosis generalizada. Por tanto, la solución está en recuperar nuestra capacidad de sentir placer espontáneo mediante, por ejemplo, la perversidad múltiple, o el teatro alternativo, o el primitivismo moderno, o las drogas experimentales, o cualquier otra cosa que nos ponga las pilas.

5. La contracultura considera la diversión como el acto transgresor por excelencia. El hedonismo se transforma en una doctrina revolucionaria.

6. Divertirse no es transgresor, ni socava ningún sistema. De hecho, el hedonismo generalizado entorpece la labor de los movimientos sociales y hace mucho menos atractivos los sacrificios en nombre de la justicia social.

7. A primera hora de la mañana del 8 de abril de 1994, llegó un electricista para instalar un nuevo sistema de seguridad en un chalet con vistas al lago Washington, al norte de la ciudad estadounidense de Seattle. En el invernadero se encontró con el dueño de la casa, Kurt Cobain, muerto sobre un enorme charco de sangre. Cobain había tomado una sobredosis mortal de heroína, pero para no dejar cabos sueltos, se había volado la parte izquierda de la cabeza con una escopeta Remington del calibre 20. Cuando se difundió la noticia de la muerte de Cobain, no extrañó a casi nadie. Al fin y al cabo, se trataba del hombre que había sacado la canción «Me odio a mí mismo y quiero morirme». Como cantante del grupo Nirvana, probablemente el más importante de la década de 1990, todo lo relacionado con él tenía una inmediata repercusión mediática. Sus anteriores intentos de suicidio se habían hecho públicos. La nota que había junto a su cuerpo no dejaba lugar a dudas: «Es mejor quemarse que irse apagando lentamente». Sin embargo, su muerte produjo un pequeño revuelo comercial basado en la teoría de la conspiración. Porque ¿quién mató a Kurt Cobain? Por un lado, la respuesta es obvia. A Kurt Cobain lo mató Kurt Cobain. Pero el cantante de Nirvana también fue víctima de una idea falsa: la teoría de la contracultura. Aunque se consideraba un músico punk, un rockero dedicado a hacer música «alternativa», había vendido millones de discos. En gran parte fue él quien propició que la música antes denominada «rock duro» se rebautizara como «grunge», una etiqueta mucho más comercial. Pero en vez de sentirse orgulloso, esta popularidad siempre le pareció algo de lo que avergonzarse. Tenía mala conciencia por haberse «vendido alas multinacionales». Cuando el disco estrella de Nirvana, Nevermind, superó en ventas a Michael Jackson, el grupo se puso de acuerdo para intentar disminuir su número de fans. El siguiente álbum, In Utero, contenía música deliberadamente oscura e inaccesible. Pero no sirvió de nada. El disco llegó al número uno en las listas estadounidenses. Cobain fue incapaz de conciliar su dedicación a la música alternativa con el éxito popular de Nirvana. Finalmente, el suicidio debió de parecerle la única manera de salir del impasse. Prefirió abandonar (sin haberse «vendido al sistema») antes que perder lo que le quedaba de integridad. Cualquier cosa con tal de defender que «la música punk es la libertad». Por desgracia, Cobain no se planteó la posibilidad de que todo su mundo fuese mentira, es decir, que no exista la música alternativa, ni el circuito convencional, ni la relación entre música y libertad, ni el concepto de «venderse a las multinacionales». Lo único que existe son las personas que hacen música y las personas que oyen música. Y cuando la música que se hace es buena, la gente quiere escucharla. Por tanto, ¿de dónde procede el concepto de «lo alternativo»? ¿De que hay que ser poco popular para ser auténtico?

8. Voltaire no pudo por menos de escribir a Rousseau: «He recibido su último libro contra la humanidad y le doy las gracias por él. Jamás se había empleado tanta inteligencia en demostrar que somos todos idiotas.

9. Los sentimientos son altamente contagiosos.

10. La sociedad de masas, hija ilegítima de los medios de difusión y la psicología colectiva.

11. La población no se enfrenta a una clase dominante ni a un sistema opresor que les empobrezca. El problema es que están prisioneros en una jaula de oro y han acabado adorando su propia esclavitud.

12. Es probable que el concepto de contracultura no hubiera llegado a cristalizar de no ser por Freud. Por sí sola, la crítica marxista de la sociedad de masas nunca caló muy hondo en la sociedad estadounidense. Pero al combinarla con la teoría de la represión freudiana, se hizo tremendamente popular. En principio, Marx y Freud hacen una extraña pareja. Si el marxismo es fundamentalmente optimista y utópico, la visión freudiana de la sociedad es desoladora. Para el padre del psicoanálisis, la civilización representa la antítesis de la libertad. La cultura se basa en la subyugación de los instintos. Por tanto, el progreso de la civilización consiste en la paulatina represión de nuestra naturaleza instintiva, con la consiguiente incapacidad de ser felices. Aun así, en caso de tener que elegir entre civilización y libertad, Freud sabía que lo razonable sería optar por la civilización. Lo que pretendía era llamar la atención sobre lo trágica que era esta elección. Por otra parte, en la década de 1960 esta opinión tuvo muchos detractores. En caso de tener que elegir entre libertad y civilización, decían, siempre se quedarían con la primera. Freud les había revelado que para evitar la represión de nuestra naturaleza instintiva, no quedaba más remedio que rechazar toda nuestra cultura al completo. La única solución que quedaba era crear una contracultura. En muchos aspectos, el concepto de contracultura procede casi directamente de la teoría psicológica freudiana. Su análisis de la mente humana prácticamente obliga a considerar la cultura en su conjunto como un sistema represivo. Y si el problema de la sociedad —el motivo de que seamos todos tan infelices— es la sociedad en sí, entonces la única forma de emanciparse es rechazar la cultura entera, la sociedad entera. Tenemos que «pasar» del sistema en su totalidad.

13. La idea de que la marihuana libera la mente sólo puede mantenerse cuando se está precisamente bajo sus efectos. Cualquiera que esté sobrio sabe que los fumadores de marihuana son las personas más aburridas del mundo.

Lo que he leído | Rebelarse vende: El negocio de la contracultura | Heath ft. Potter


Este libro es buenísimo para devastar los sueños de cualquier utópico rebelde contra cultural de hot topic o en su defecto, del chopo o moda contracultural de su ciudad. Recomendado ampliamente.


13 frases de No Logo | Naomi Klein

1. Las empresas de éxito deben producir ante todo marcas y no productos.

2. Las empresas pueden fabricar productos, pero lo que los consumidores compran son marcas.

3. David Lubars, un alto ejecutivo del Grupo Omnicon, explica, con más franqueza que sus colegas, el principio rector de la industria: «Los consumidores», dice, «son como las cucarachas: los rocías una y otra vez hasta que con el tiempo se vuelven inmunes».

4. Scott Bedbury, el vicepresidente de marketing de Starbucks, admitió abiertamente que «los consumidores no creen verdaderamente que haya una gran diferencia entre los productos», y por eso las marcas deben «establecer relaciones emocionales» con sus clientes como «la Experiencia Starbucks».

5. Phil Knight, el presidente de Nike, «durante años creíamos ser una empresa productora, y por eso dedicábamos todo nuestro esfuerzo a diseñar y a fabricar los productos. Pero ahora hemos comprendido que lo más importante es comercializar nuestros artículos. Ahora decimos que Nike es una empresa orientada hacia el marketing, y que el producto es nuestro instrumento más poderoso de marketing».

6. Con la manía de las marcas ha aparecido una nueva especie de empresario, que nos informa con orgullo de que la marca X no es un producto sino un estilo de vida, una actitud, un conjunto de valores, una apariencia personal y una idea.

7. Tommy Hilfiger, a su vez, se dedica menos al negocio de la fabricación de ropas que al de la promoción de su nombre. Lo único que hace la empresa es otorgar licencias: Hilfiger encarga todos sus productos a un grupo de compañías distintas de la suya. Jockey International fabrica la ropa interior de marca Hilfiger, Pepe Jeans London hace sus vaqueros, Oxford Industries las camisas Tommy y la Stride Rite Corporation las zapatillas de deporte. ¿Qué fabrica Tommy Hilfiger? Absolutamente nada.

8. Romi, la Farrah Fawcett de nuestro colegio, hacía sus rondas entre las filas de bancos de las aulas dando la vuelta al cuello de nuestros jerséis y nuestros polos. No le bastaba ver la figura de un caimán o de un hombre a caballo; podía ser una falsificación. Quería ver la etiqueta que había tras el logo. Sólo teníamos ocho años, pero el terror de las marcas ya había comenzado.

9. No se trata de patrocinar la cultura, sino de ser la cultura. ¿Y por qué no? Si las marcas no son productos sino ideas, actitudes, valores y experiencias, ¿por qué no pueden ser también cultura?

10. En gran medida, la inocencia original de nuestra cultura es una ficción romántica. Aunque siempre hubo artistas que han luchado valerosamente para proteger la pureza de su trabajo, ni las artes ni los deportes ni los medios de comunicación tuvieron nunca, ni tan siquiera teóricamente, la calidad que imagina McAllister. Los productos culturales siempre han dependido del capricho de los poderosos, desde los ricos estadistas como Cayo Cilnio Mecenas, que regaló una granja al poeta Horacio en el año 33 a.C, a gobernantes como Francisco I y la familia Medici, cuyo amor por las artes transformó la condición social de los pintores durante el Renacimiento en el siglo XVI. Aunque el grado de intervención varía, nuestra cultura se hizo a través de compromisos entre el concepto del bien público y las ambiciones personales, políticas y financieras de los ricos y los poderosos.

11. Willian Burroughs en un anuncio de Nike.

12. Las grandes empresas cerveceras. En lugar de limitarse a tocar en anuncios de cerveza, como lo hubieran hecho en la década de 1980, intérpretes como Hole, Soundgarden, David Bowie y los Chemical Brothers acompañan las exhibiciones de las empresas cerveceras. Molson Breweries, propietaria del 50 % de Universal Concerts, la única empresa promotora de conciertos de Canadá, ya ha logrado que su nombre aparezca cada vez que un cantante rock o pop sube a un escenario del país, ya sea a través de su agencia Molson Canadian Rocks o de su multitud de instalaciones: Molson Stage, Molson Park y Molson Amphitheatre. Durante unos diez años esta organización dio buenos resultados, pero a mediados de la década de 1990 Molson se cansó de quedar finalmente en segundo plano. Los intérpretes mostraban una desagradable tendencia a acaparar la escena, y a veces llegaban a insultar a sus patrocinadores ante el público. Molson se hartó, y en 1996 organizó su primer concierto Cita a Ciegas. El concepto, que luego fue exportado a los EE.UU. por una empresa similar, Miller Beer, es sencillo: se celebra un concurso cuyos ganadores pueden asistir a un concierto exclusivo montado por Molson y Miller en una sala pequeña comparada con los estadios donde se presentan las grandes estrellas. Lo fundamental es mantener el nombre del intérprete en secreto hasta el momento de subir a escena. El concierto despierta gran interés, alimentado por grandes campañas publicitarias nacionales, pero el nombre que está en todas las bocas no es el de David Bowie, de los Rolling Stones, de Soudgarden, de INXS ni de los demás que hay actuando en estos eventos, sino el de Molson y Miller. Después de todo, nadie sabe quién va a aparecer, sino sólo quién organiza el concierto. Con las Citas a Ciegas Molson y Miller inventaron una manera de equiparar sus marcas con músicos muy famosos, manteniendo al mismo tiempo su ventaja competitiva respecto de ellos. Las estrellas del rock, convertidas en invitados de lujo de los conciertos de Molson, siguieron encontrando maneras de rebelarse. Casi todos los músicos que tocaban en una Cita a Ciegas lo hacían: así, Courtney Love dijo a un periodista: «Que dios bendiga a Molson… Me la paso por el…».[50] Johnny Lydon, de los Sex Pistols, exclamó ante el público: «Gracias por el dinero», y Chris Cornell de Soundgarden dijo a los asistentes: «Sí, estamos aquí porque nos contrató una jodida empresa cervecera… Labbatts's».

13. Jack Rooney, el vicepresidente de marketing de Miller, explica que con los 200 millones de dólares de su presupuesto de promoción se dedica a diseñar maneras de diferenciar la marca Miller de todas las demás con presencia en el mercado. «No sólo competimos contra Coors y Corona», dice, «sino contra Coca-Cola, Nike y Microsoft».[51] Pero no dice toda la verdad. En el elenco anual de las diez marcas más vendidas de Advertising Age correspondiente a 1997 había un recién llegado: las Spice Girls (lo que no podía extrañar, ya que Posh Spice dijo una vez a un periodista: «Queríamos llegar a ser una "marca de consumo doméstico", como Ajax».[52]).

¿Qué sentido tiene celebrar nuestra libertad de elección cuando la única opción está entre la aceptación de las reglas del juego y la violencia (auto)destructiva? 
                                                                                                 - Slavoj Zizek

Lo que he leido | No logo | Naomi Klein


Este lo leí hace un par de meses. 

No logo: El poder de las marcas por la canadiense Naomi Klein. Escrito cuando yo me graduaba de la primaria, el año dos mil. Y a pesar de que es un ensayo periodístico y leerse trece años después no es aburrido y la temática sigue siendo actual. La influencia de las marcas. 

Tampoco es un libro que te va a decir cosas que no sepas si lees las noticias y conoces un poco de mercadotecnia pero es interesante ver como se vivía en aquellos tiempos los descubrimientos y movimientos que se daban en contra de las empresas multinacionales y sus empresas outsourcing con sueldos de hambre para sus empleados.

Y lo más curioso de lo mencionado es los movimientos sociales que se daban en contra de las marcas, las reacciones de la gente ante los abusos del mercado en contra de pobres personas situadas en China o Bangladesh, porque cabe decir que la gente pobre no se queja, ellos deben de trabajar para comer. Sin embargo, en las ciudades de los países primermundistas ocurría una indignación extraña que llamó mi atención.

Los movimientos que se generaron usualmente fueron de sabotaje como "tal marca paga fracciones de dolar por hora en China no compres zapatos hechos por ellos pero comprale a la competencia que quizá haga lo mismo pero aun no nos enteramos";  y de protestas con una rebeldía un tanto messed up, haciendo fiestas en las calles. 

Hasta el momento, no entiendo porque Naomi Klein le tomó tanta importancia a este tipo de performances de "retomar las calles" como protesta en contra de la mercadotecnia, y como bien dicen en "Rebelarse vende" de Joseph Heath y Andrew Potter ahi mismo veías a las personas que se quejaban de las grandes marcas rompiendo vidrios con tennis nike, los globalifobicos con sus contradicciones y sus ambiciones fatuas y a la misma Naomi, escribiendo un libro en el que critica el consumo en masa y de precios exorbitantes para cosas que no lo valen desde su loft en una zona cara de la ciudad.

Sin duda alguna es interesante y aporta datos aparte de cosas curiosas como el acercamiento a la cultura grunge de Seattle que tan bien se vendió y desapareció en las pasarelas. Lo único que me hubiera gustado leer y no está en el libro, es una sugerencia, una opinión de que hacer, una vía distinta a la del consumismo autómata del que tanto se queja, una solución, aunque hubiese sido personal, totalmente subjetiva, en la que la autora dijera como ella cree o creía que se podía cambiar la situación. Por desfortuna, en ningún momento la da y eso es de las cosas que más critican en su libro Heath y Potter.

Recomendable: Yes but dont be too excited, han pasado trece años y todo sigue igual o peor.



13 otras frases de "El Anticristo" | Friederich Nietszche

1. Aquel mundo extraño y enfermizo en que nos introducen los Evangelios, un mundo que parece salido de una novela rusa.

2. Todo lo que es dogmático mata.

3. El reino de los cielos es un estado del corazón, no una cosa que advierte en la tierra o después de la muerte.

4. Si se coloca el centro de gravedad de la vida no en la vida, sino en el más allá —en la nada—, se ha arrebatado el centro de gravedad a la vida en general.

5. Una religión como el cristianismo, que en ningún punto se encuentra en contacto con la realidad, que se quiebra en cuanto la verdad adquiere sus derechos aún en un solo punto, debe naturalmente ser enemiga mortal de la sabiduría del mundo, o sea de la ciencia;

6. La mujer fue el segundo error de Dios.

7. El tremendo miedo experimentado por Dios no le impidió ser hábil. ¿Cómo nos defenderemos de la ciencia? Éste fue durante mucho tiempo su problema capital, Respuesta: ¡Arrojemos al hombre del Paraíso! La felicidad, el ocio, conducen a pensar; todos los pensamientos son malos pensamientos... El hombre no debe pensar.

8. Nadie es libre de llegar a ser cristiano: no se convierte la gente al cristianismo, hay que estar bastante enfermo para el cristianismo...

9. El cristianismo ha sido hasta hoy la más grande desgracia de la humanidad.

10. El cristianismo está también en contradicción con toda buena constitución intelectual; sólo puede valerse de la razón enferma como razón cristiana, toma el partido de todo lo que es idiota, lanza la maldición sobre el espíritu, sobre la soberbia del espíritu sano. Como la enfermedad pertenece a la esencia del cristianismo, también el estado típico de ánimo cristiano, la fe, debe ser una forma de enfermedad, y todos los caminos rectos, honrados, científicos, que conducen al conocimiento deben ser refutados por la Iglesia como caminos prohibidos.

11. La fe significa no querer saber qué es la verdad.

12. La humanidad prefiere ver actitudes a oír argumentos...

13. La mentira más común es aquella con la que nos engañamos a nosotros mismos.

3 Frases de Snuff | Chuck Palahniuk


1. "Al diablo las tareas de la casa, la prioridad número uno siempre la hemos tenido entre las piernas."

2. "Padres. Madres. Con todos sus cuidados y atenciones. Siempre te acaban jodiendo la vida."

3. "Las personas traumatizadas aman a otras personas traumatizadas."


domingo, 22 de diciembre de 2013

Distimia

CARMEN  dijo... 
 
Mi madre padece distimia desde hace años... Pero la última recaída esta siendo la peor... Se niega a tomar medicamentos porque cree q le perjudican... A mi me esta amargando la vida... Estoy desesperada. Esta obsesionada conmigo.
No se como actuar.
Siempre estoy discutiendo con ella porque quiero q razone... Y al final soy yo la q me estoy poniendo depresiva. Tengo un bebe de 5 meses y no estoy pudiendo disfrutar de la mejor etapa de mi vida.
Mi madre no quiere ir al psiquiatra no al médico. Es desesperante.
Me podríais aconsejar.
Como puedo ayudar a mi madre q padece esta enfermedad sino reconoce q no es una simple depresión y no quiere ir al psiquiatra ni tomar la medicación q le mando... Aún sabiendo q en 2 ocasiones anteriores la medicación la salvó.
Al menos ahora se le han quitado las paranoias.



Primero: 

¿Cómo sabes que tu madre tiene distimia, ha sido diagnosticada por algún psiquiatra? En necesario estar seguro de que es lo que le pasa. Enfermedades mentales hay muchísimas.

Segundo:

Es muy difícil hacer entender a alguien que tiene una enfermedad mental, más si es una persona mayor y si tu no eres un doctor o alguien con "mas credibilidad" y como eres su hija ella siempre "tendrá la razón".

Supongo que lo único que puedes hacer es tenerle mucha paciencia y tratar de convencerla de que vaya con el Doctor.

jueves, 19 de diciembre de 2013

13 frases de "El antricristo" | Nietszche

1. Lo que a mí me pertenece es el pasado mañana. Algunos hombres nacen póstumos.

2. ¿qué me importan los demás? Los demás son simplemente la humanidad.

3. ¿Qué es lo bueno? Todo lo que eleva en el hombre el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo. ¿Qué es lo malo? Todo lo que proviene de la debilidad. ¿Qué es la felicidad? El sentimiento de lo que acrece el poder; el sentimiento de haber superado una resistencia.

4. Los débiles y los fracasados deben perecer.

5. ¿Qué es lo más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacia todos los fracasados y los débiles: el cristianismo.

6. La humanidad no representa una evolución hacia algo mejor y más fuerte o más alto, como hoy se cree. El progreso no es más que una idea moderna.

7. El cristianismo tomó partido por todo lo que es débil, humilde, fracasado; hizo un ideal de la contradicción a los instintos de conservación de la vida fuerte, estropeó la razón misma de los temperamentos espiritualmente más fuertes, enseñó a considerar pecaminosos, extraviados, tentadores, los supremos valores de la intelectualidad.

8. Considero pervertido a un animal, a una especie, a un individuo, cuando pierde sus instintos, cuando escoge y predica lo nocivo.

9. Para mi, la misma vida es instinto de crecimiento, de duración, de acumulación de fuerzas, de poder: donde falta la voluntad de poderío, hay decadencia.

10.  La compasión nos encariña con la nada... No se dice la nada; en lugar de la nada, se dice el más allá, o Dios, o la verdadera vida, o el Nirvana, la redención, la beatitud...

11. el idiotismo... Kant se volvió idiota.

12. El hombre es, en un sentido relativo, el animal peor logrado, el más enfermizo, el más peligrosamente desviado de sus instintos, aunque por cierto, a pesar de todo esto, es el más interesante.

13. El budismo es una religión para hombres tardíos, para razas bonachonas, suaves, ultraespirituales, que sienten fácilmente el dolor.

8 - últimas frases - de Asfixia | Chuck Palahniuk

1. La única frontera que te queda es el mundo de lo intangible. Todo lo demás es demasiado restrictivo. Está aprisionado por demasiadas leyes. Cuando decía lo intangible se refería a Internet, las películas, la música, los relatos, el arte, los rumores, los programas informáticos, cualquier cosa que no fuera real. Las realidades virtuales. Los rollos fantásticos. La cultura. Lo irreal es más poderoso que lo real.

2. Porque nada es tan perfecto como uno lo imagina. Porque solamente duran las ideas intangibles, los conceptos, las creencias y las fantasías. La piedra se resquebraja. La madera se pudre. La gente, en fin, se muere. Pero las cosas tan frágiles como un pensamiento, un sueño, una leyenda, pueden continuar para siempre. Si puedes cambiar la manera en que piensa la gente, le decía. La forma en que se ven a sí mimos. La forma en que ven el mundo. Si lo haces, puedes cambiar la forma en que la gente vive su vida. Y esa es la única cosa duradera que puedes crear.

3. Nuestra burocracia y nuestras leyes han convertido el mundo en un campo de trabajos forzados limpio y seguro.

4. Estamos criando una generación de esclavos.

5. Le habló de una famosa ballena asesina que salía en una película y a la que luego trasladaron a un acuario nuevo y lujoso, pero no paraba de ensuciar su piscina. Sus cuidadores estaban avergonzados. Aquello había durado tanto tiempo que ahora estaban intentando dejarla en libertad. —Se ganó la libertad a base de masturbarse —dijo la mamaíta—, A Michel Foucault le habría encantado.

6. Le contó que cuando un perro chico y un perro chica copulan, el glande del chico se infla y los músculos vaginales de la chica se contraen. Incluso acabado el sexo, los dos perros permanecen entrelazados, impotentes y tristes durante un periodo breve de tiempo. La mamaíta dijo que aquella misma situación describía a la mayor parte de los matrimonios.

7. En América, si tu adicción no se renueva y mejora constantemente, eres un perdedor.

8. Al diablo las tareas de la casa, la prioridad número uno siempre la hemos tenido entre las piernas.