martes, 21 de abril de 2015

Los columpios | Fabio Morábito



Los columpios no son noticia, 
son simples como un hueso 
o como un horizonte, 
funcionan con un cuerpo 
y su manutención estriba 
en una mano de pintura 
cada tanto, 
cada generación los pinta 
de un color distinto 
(para realzar su infancia) 
pero los deja como son, 
no se investigan nuevas formas 
de columpios, 
no hay competencias de columpios, 
no se dan clases de columpio, 
nadie se roba los columpios, 
la radio no transmite rechinidos 
de columpios, 
cada generación los pinta 
de un color distinto 
para acordarse de ellos, 
ellos que inician a los niños 
en los paréntesis, 
en la melancolía, 
en la inutilidad de los esfuerzos 
para ser distintos, 
donde los niños queman 
sus reservas de imposible, 
sus últimas metamorfosis, 
hasta que un día, sin una gota 
de humedad, se bajan 
del columpio 
hacia sí mismos, 
hacia su nombre propio 
y verdadero, hacia 
su muerte todavía lejana.

Boceto para un poema de amor contemporáneo | Tadeusz Rozewicz


Pero incluso el blanco
es mejor descrito por el gris
el pájaro por la piedra
girasoles
en diciembre

los viejos poemas de amor
fueron descripciones del cuerpo
describían esto y aquello
por ejemplo las pestañas

pero incluso el rojo
debería ser descrito
por el gris el sol por la lluvia
amapolas en noviembre
y los labios por la noche

la descripción
más tangible del pan
es una descripción del hambre
sea
el húmedo núcleo poroso
el tibio interior
girasoles por la noche
pechos vientre muslos de Cibeles

un manantial
transparente descripción
del agua
es una descripción de la sed
de las cenizas
del desierto
de aquello que produce un espejismo
árboles y nubes que se mueven
hacia el espejo

falta hambre
ausencia
del cuerpo
es una descripción del amor
es un poema de amor contemporáneo

domingo, 5 de abril de 2015

13 frases | 13,99 euros | Frederic Beigbeder | Pt. II

1. Ya veréis como un día os tatúan un código de barras en la muñeca. Saben que vuestro único poder reside en vuestra tarjeta de crédito. Necesitan impediros la posibilidad de elegir. Tienen que conseguir convertir vuestros actos gratuitos en actos de consumo.

2.  No se puede obedecer y transformar el mundo al mismo tiempo. Un día, en las escuelas se estudiará de qué modo la democracia se autodestruyó.

3. Y es que, mientras tanto, igual que un pulpo, la propaganda ha empezado a regentarlo todo. Esta actividad, que empezó siendo un divertimento, gobierna en la actualidad nuestras vidas: financia la televisión, dicta la prensa escrita, reina sobre el deporte (Francia no venció a Brasil en la final de los Mundiales de Fútbol, sino que Adidas venció a Nike), modela la sociedad, influye en la sexualidad, sostiene el desarrollo económico. ¿Queréis cifras? Las inversiones publicitarias de los anuncios en 1998 en el mundo alcanzaron los 2.340 billones de francos (incluso en euros, es una pasta). Puedo garantizaros que, a este precio, todo está a la venta —sobre todo vuestra alma.

4. Actualmente, estoy en los cuatro gramos de cocaína diarios. Empiezo cuando me levanto, la primera raya precede mi café matutino. Lástima que sólo tenga dos fosas nasales, sino me metería más: la coca es un «destructor de angustias», decía Freud. Anestesia los problemas.

5. Cuanto menos hablas, más genial te consideran.

6. La caverna de Platón ya era una realidad: se llamaba televisión. [...] Habían sido necesarios dos mil años para llegar a esto.

7. —Eres un monstruo. —Si yo soy un monstruo y tú me quieres, entonces eres tan estúpida como la novia de Frankenstein.

8. «Con las mujeres siempre ocurre lo mismo: o te importan un bledo o te dan miedo».

9. —Para reparar tu coche, lo mejor es acudir a un mecánico. Para construir tu casa, es preferible contactar con un buen arquitecto. Si caes enfermo, vale más consultar a un médico competente. ¿Por qué el amor físico iba a ser el único campo en el que no deba recurrirse a un especialista? Todos nos prostituimos. El noventa y cinco por ciento de la gente aceptaría acostarse si les ofrecieran diez mil francos. Cualquier tía te la chuparía por la mitad de dinero. Primero se hará la ofendida, no presumirá de ello delante de sus amigas, pero creo que, a cambio de cinco de los grandes, te hará lo que tú quieras. E incluso por menos. Puedes tener a quien te propongas, sólo es cuestión de tarifa: ¿te negarías a chuparla a cambio de un millón, diez millones, cien millones? El amor es casi siempre hipócrita: las chicas hermosas se enamoran (sinceramente, así lo creen de todo corazón) de tíos que, casualmente, están forrados, candidatos a ofrecerles una hermosa y lujosa vida. ¿Acaso no son lo mismo que las putas? Sí.

10. Las mujeres de la vida te cuestan caras para que puedas ahorrarte a ti mismo. Eres demasiado cómodo para arriesgarte a enamorarte de nuevo, con todo lo que ello conlleva: palpitaciones, emociones fuertes, decepción repentina, Cumbres borrascosas.

11. El reino de la mercancía implica que esta mercancía se venda: tu trabajo consiste en convencer a los consumidores de que elijan el producto que se gastará más deprisa. Los industriales lo denominan «programar la obsolescencia».

12. Antes tenías demasiados amigos y ahora no tienes ninguno. Eso significa que nunca los tuviste.

13. Los parados son infelices por no tener trabajo, y los que trabajan por tenerlo. Dormid tranquilos, tomad vuestro Prozac.



Lo que no somos capaces de cambiar debemos por lo menos describirlo.
- Rainer Werner Fassbinder

Figuras y silencios | Alejandra Pizarnik

Manos crispadas me confinan al exilio.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda.

Del libro: Extracción de la piedra de la locura

2 frases | El perfume | Patrick Süskind

1. La desgracia del hombre se debe a que no quiere permanecer tranquilo en su habitación, que es su hogar.

 2. Ya no sirve nada; de improviso, todo ha de ser diferente.

lunes, 30 de marzo de 2015

Lugares comunes.

Voz de Fernando (O.S.): La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra: Lúcido viene de Lucifer, el Arcángel rebelde, el Demonio… Pero también se llama Lucifer el Lucero del Alba, la primera estrella, la más brillante, la última en apagarse… Lúcido viene de Lucifer y de Lucifer viene Lux, de Ferous, que quiere decir ‘el que tiene luz, el que genera luz que permite la visión interior’… El bien y el mal, todo junto. La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría, será el placer de ser consciente de la propia lucidez… "El silencio de la compresión del mero estar. En esto se van los años. En esto se fue la bella alegría animal". Pizarnik genial.
(…)



Voz de Fernando (O.S.): El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie, el impulso vital. Es muy posible que con los años esa fuerza instintiva y oscura se pierda. Es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe. Hay que inventarse un motivo, una meta que nos permita reemplazar el impulso animal que se ha perdido por una voluntad fríamente racional. Pero esa voluntad es un motor muy difícil de mantener. De repente y sin motivo, se va, se apaga, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue, se puede o no se puede.
Y si no se puede, no hay culpa. No importa el amor de los otros, ni el amor que uno siente por ellos. Si uno no sigue, todo sigue sin uno y sigue igual. Todo pasa, la ausencia pasa. Se conoce a la muerte antes de morir: es un final antiguo, rutinario y común. Es un final deseado que se espera sin temor, porque uno lo ha vivido muchas veces. Todo da igual.
No me había dado cuenta de lo horriblemente tedioso y molesto que es escuchar a alguien quejarse todo el tiempo de su dolor y tristeza. Los poetas malditos deben haber sido un genuino pain in the ass para su época. Por menos ellos tenían talento, nosotros no.

-313!
"Si fue tan grande el amor, no es más pequeña su ausencia."

- Ramón Caride, Tiempos de Fuga.

No tengo principio ni fin. No sé a dónde voy. Tengo ideas, prefiguraciones de un sueño. Pero los sueños siempre tienden a ser crípticos, borrosos, distantes. Tengo miles de palabras en mis labios y mi mente pero no articulo. No genero. No creo. Todo se queda en prolegómenos. No hay desarrollo, sólo el paso de los días arroyándome con toda su prisa. Y yo en el sofá esperando respuestas. Esperando que mis dedos tecleen las oraciones correctas, lo que sé está ahí, en algún lado dentro de mí. ¿En qué momento uno se da cuenta de que va por buen camino? ¿Cómo despierto de este letargo? Estoy atada al colchón, a la tristeza, a la poca fe. ¿Dejaré que el tiempo me coma, qué me quite todo lo que, a duras penas, he conseguido? ¿Será que al fin me volví un troglodita?

trestrece.

viernes, 27 de febrero de 2015

La despedida | Hölderlin

¿Queríamos separarnos? ¿Era lo justo y lo sabio?
¿Por qué nos asustaría la decisión como si fuéramos
                                                           a cometer un crimen?
¡Ah! poco nos conocemos,
pues un dios manda en nosotros.

¿Traicionar a ese dios? ¿Al que primero nos infundió
el sentido y nos infundió la vida, al animador,
al genio tutelar de nuestro amor?
Eso, eso yo no lo hubiera permitido.

Pero el mundo se inventa otra carencia,
otro deber de honor, otro derecho, y la costumbre
nos va gastando el alma
día tras día disimuladamente.

Bien sabía yo que como el miedo monstruoso y arraigado
separa a los dioses y a los hombres,
el corazón de los amantes, para expiarlo,
debe ofrendar su sangre y perecer.

¡Déjame callar! Y desde ahora, nunca me obligues a
                                                                              contemplar
este suplicio, así podré marchar en paz
hacia la soledad,
¡y que este adiós aún nos penenezca!

Ofréceme tú misma el cáliz, beba yo tanto
del sagrado filtro, tanto contigo de la poción letea,
que lo olvidemos todo
amor y odio!

Yo partiré. ¡Tal vez dentro de mucho tiempo
vuelva a verte, Diotima! Pero el deseo ya se habrá
                                                                              desangrado
entonces, y apacibles
como bienaventurados

nos pasearemos, forasteros, el uno cerca al otro
                                                                           conversando,
divagando, soñando, hasta que este mismo paraje del
                                                                                        adiós
rescate nuestras almas del olvido
y dé calor a nuestro corazón.

Entonces volveré a mirarte sorprendido, escuchando
                                                                            como otrora
el dulce canto, las voces, los acordes del laúd,
y más allá del arroyo la azucena dorada
exhalará hacia nosotros su fragancia.

Versión de Helena Araújo

viernes, 19 de diciembre de 2014

8 frases | Nieve de primavera | Yukio Mishima

1. Lo único que le parecía válido era vivir para las emociones, morir sólo para resucitar, mermando o subiendo sin dirección ni propósito.

2. No eran los libros los que le habían agotado la energía, sino sus sueños.

3.Todo lo sagrado tiene la sustancia de los sueños y los recuerdos, y así experimentamos el milagro de lo que está separado de nosotros por el tiempo o la distancia se haga repentinamente tangible. Los sueños, los recuerdos, lo sagrado, todo es semejante en cuanto está más allá de nuestro alcance. Una vez que nos separamos de lo que podemos tocar, ese objeto se santifica: adquiere la belleza de lo inalcanzable, la cualidad de lo milagroso. Todo, realmente, tiene esta cualidad, pero nosotros podemos profanarlo tocándolo. ¡Que extraño es el hombre! Su contacto mancha, y sin embargo el es la fuente de los milagros.

4. ¿Cómo soportar una edad que ha manchado todo lo que en otros tiempos fue sagrado?

5. La vida repele toda limitación, cualquiera que sea su origen, que limite su propio sentido de la libertad.

6. Los que carecen de imaginación no tienen otra elección que apoyar sus conclusiones en la realidad que ven a su alrededor.

7. Sea el límite del tiempo o el espacio, no hay nada que inspire mayor horror que un final.

8. A pesar de lo reducido de su figura, parecía en cierto modo llenar de melancolía todo el ancho del mundo.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Frase de "Menudo", Tres rosas amarillas | Raymond Carver

Nos amábamos. Era nuestro destino. También yo lo creía entonces. Pero ahora ya no sé en qué creer. No estoy quejándome, sólo constato un hecho. Ahora estoy inmerso en el vacío. Y he de seguir así. No existe ya destino. Sólo hechos sucesivos a los que se les da el sentido que uno cree que tienen. Impulsos y yerros, como el más común de los mortales.

Ficha bibliográfica: Carver, Raymond. 2010. Tres rosas amarillas. Barcelona: Anagrama.

13 frases de 41 clósets | Heriberto Yépez

1. Somos jotos. O no lo somos. Pero definitivamente no somos heterosexuales. No creo que ser hombre tenga ningún significado.

2. La literatura no es más que una larga fila de jotos amándose unos a otros. Chupándose el pito.

3. El vino está relacionado con la cultura, con la inteligencia y con cierta elegancia. Por eso las instituciones las reparten entre los intelectuales, para así acordar los estatus. También el vino nos hace creer que somos libres. Hace alusión a otra sangre.

4. Si solamente fuese uno, todo mi ser entero saldría del clóset. Pero soy varios. Así que si uno o varios de aquellos que soy o simulo tiene necesidad, ahora, de salir o algo, sí, que salgan.

5. Aunque los jóvenes son lo único que vale la pena en el mundo, no hay que darles demasiada importancia, pues - como decía William Burroughs - los jóvenes pronto dejan de serlo. Así que no hay que concederles demasiada atención o depositar en ellos nuestra imbécil esperanza.

6. En la vida lo que más nos envejece es rejuvenecer tantas veces.

7. No veo para que salir del clóset. En tiempos posliberacionales salir del clóset es entrar a otros roperos. Así que no me molesten. Déjenme adentro.

8. El tiempo corre el riesgo de avasallar, en cada momento, al espacio. Como si el espacio, atrapado en su esencia de asumirse lugar y dimensionalidad, se estancase siempre, mientras el tiempo, por definición también, tiene la ventaja de la fuga. Y por eso las arquitecturas parecen siempre vacías. Demasiados tiempos se han marchado de ellas.

9. Dialogar asesina.

10. Lo que ocurre es que somos fundamentalmente nuestro propio contra-personaje. Elegir una identidad implica la trampa de trazar la contraria. Todo ser está inscrito en una ambivalencia y ello es conveniente. Nos brinda el refugio de la bipolaridad.

11. Vivimos una época triste, caracterizada por su exceso de euforia.

12. Sufrí de depresión. (Dejé la prosa para pasar al Prozac.) (Que poco ingenioso. Lo sé.)

13. El fanatismo por el sexo, como decía Huxley, es una actividad propia de sociedades oprimidas o de invididuos inestables. En mi caso no podría negar que soy parte de lo segundo. Y que vivo en lo primero.

Ficha bibliográfica: Yépez, Heriberto. 2005. 41 Clósets. Tijuana: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

13 frases de 1984 | George Orwell

1. Hoy todo era temor, odio y dolor, pero no había dignidad en la emoción, nada de penas profundas o complejas.

2. Cada año menos palabras, y más reducidos los límites del entendimiento.

3. Los proletarios no son seres humanos.

4. El dogma implica no pensar, no es necesario. El dogma es la inconsciencia.

5. Hasta que adquieran consciencia no se rebelarán, y hasta después que se hayan rebelado, no pueden adquirir consciencia.

6. Se sabía muy poco de los proletarios. [...] Mientras siguieran trabajando y procreando, sus demás actividades carecían de importancia.

7. No se intentaba adoctrinarlos con la ideología del Partido. No era conveniente que los proletarios tuvieran convicciones políticas arraigadas. Todo cuanto se exigía de ellos era un patriotismo primitivo al cual se recurría cuando era necesario exigirles más horas de trabajo o una reducción en el racionamiento.

8. "Los proletarios y los animales son libres".

9. Dos y dos son cinco y uno tendría que creerlo.

10. Hacer cualquier cosa que sugiriera la inclinación por la soledad, incluso tomarse un paseo, siempre era peligroso.

11. En el juego en el que participamos no podemos ganar. Sólo que hay distintas maneras de fracasar, unas peores que otras, Eso es todo.

12. Somos los muertos.

13. Mientras los humanos sigan siendo humanos, la vida y la muerte son una sola cosa.


                           

Ficha bibliográfica: Orwell, George. 2002. 1984. Ciudad de México: Lectorum.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Necesito un psquiatra. Eso de poner mi shit together sola, es muy complicado. Me bloqueo y todo se va a la mierda. El estrés es mi peor enemigo este mes. Tengo ganas de tirar todo por la borda. Ni siquiera estoy deprimida... I'm just numb.

jueves, 23 de octubre de 2014

Something new

No quiero caer en telarañas
atraparme y estar preparado
para que me engullas

No quiero tus ojos vacíos
no me mires sin juzgar
no me hundas en ellos

No quiero que tu cráneo
choque contra el mío
en arremedos de amor
y psicóticos planes de ser amigos

No quiero que tus dientes me muerdan
o atravieses mi carne
con el cuchillo anímico
de mi propio deseo.

something old


miércoles, 1 de octubre de 2014


La verdad surge más fácilmente del error que de la confusión.

                                                                     - Francis Bacon

martes, 30 de septiembre de 2014

jueves, 25 de septiembre de 2014

¿Y si cambió todo, y si muestro todas mis debilidades y me entrego a la subjetividad; y si hago todo aquello a lo que temo y mis vulnerabilidades quedan totalmente al descubierto? ¿Y si me siento como un animal disectado y por ello doy más? ¿O es que daré menos si me entrego a las pasiones?

sábado, 20 de septiembre de 2014

"Imponer significación a la vida es el fin primordial y la condición primaria de la existecia humana."
- Clifford Geertz

viernes, 12 de septiembre de 2014

lo que he leído: Farenheit 451 | Ray Bradbury


morbo

Anónimo dijo...
:O ,con razón creía haber visto el nombre de este blog en algún lugar, y con las fotos ahora lo se,
Vi en facebook una foto de esta chica con el nombre de tu blog tatuado en el pecho,jajaja, que loco.


 
hahaha qué pedo, anónimo muestrame esa foto XD!
 
Saludos!

jueves, 21 de agosto de 2014

Fragmento | Karl Marx | Sobre el dinero

Lo que mediante el dinero es para mi, lo que puedo pagar, es decir, lo que el dinero puede comprar, eso soy yo, el poseedor del dinero mismo. Mi fuerza es tan grande como lo sea la fuerza del dinero. Las cualidades del dinero son mis -de su poseedor- cualidades y fuerzas esenciales. Lo que soy y lo que puedo no están determinados en modo alguno por mi individualidad. Soy feo, pero puedo comprarme la mujer más bella. Luego no soy feo, pues el efecto de la fealdad, su fuerza ahuyentadora, es aniquilada por el dinero. Según mi individualidad soy tullido, pero el dinero me procura veinticuatro pies, luego no soy tullido; soy un hombre malo y sin honor, sin conciencia y sin ingenio, pero se honra al dinero, luego también a su poseedor. El dinero es el bien supremo, luego es bueno su poseedor; el dinero me evita, además, la molestia de ser deshonesto, luego se presume que soy honesto; soy estúpido, pero el dinero es el verdadero espíritu de todas las cosas, ¿cómo podría carecer de ingenio su poseedor? El puede, por lo demás, comprarse gentes ingeniosas, ¿y no es quien tiene poder sobre las personas inteligentes más talentoso que el talentoso? ¿Es que no poseo yo, que mediante el dinero puedo todo lo que el corazón humano ansia, todos los poderes humanos? ¿Acaso no transforma mi dinero todas mis carencias en su contrario?

lunes, 18 de agosto de 2014

13 y 3 de pilón | Frases de Farenheit 451 | Ray Bradbury

1. "Somos demasiados - pensó -. Somos miles de millones, es excesivo. Nadie conoce a nadie. Llegan unos desconocidos y te violan, llegan unos desconocidos y te desgarran el corazón. Llegan unos desconocidos y se te llevan la sangre.

2. No tengo ningún amigo. Esto debe de mostrar que soy anormal. Pero todos aquellos a quienes conozco andan gritando o bailando por ahí como locos o golpeándose mutuamente.

3. La vida es inmediata, el empleo cuenta, el placer lo domina todo después del trabajo.

4. La vida se convierte en una gran carrera. Todo se hace aprisa.

5. Más deportes para todos, espíritu de grupo, diversión, y no hay necesidad de pensar. [...] Más chistes en los libros. Más ilustraciones. La mente absorbe menos y menos.

6. No es extraño que los libros dejaran de venderse, decían los críticos. Pero el público, que sabía lo que quería, permitió la supervivecia de los libros de historietas. Y las revistas eróticas tridimensionales. [...] No era una imposición del gobierno. No hubo ningún dictado, ni declaración, ni censura, no. La tecnología, la explotación de las masas y la presión de las minorías produjo el fenómeno. [...] En la actualidad, gracias a todo ello, uno puede ser feliz continuamente. [...] Has de comprender que nuestra civilización es tan vasta que no podemos, permitir que nuestras minorías se alteren o exciten.

7. Eso es para lo único que vivimos, ¿no? ¿Para el placer y las emociones?

8. Ella no quería saber cómo se hacía algo sino por qué. Esto puede resultar embarazoso. Se pregunta el porqué de una serie de cosas y se termina sintiéndose muy desdichado.

9. Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado, o cuánto maíz produjo lowa el año pasado. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos «hechos» que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino se encuentra la melancolía. Cualquier hombre que pueda desmontar un mural de televisión y volver a armarlo luego, y, en la actualidad, la mayoría de los hombres pueden hacerlo, es más feliz que cualquier otro que trata de medir, calibrar y sopesar el Universo, que no puede ser medido ni sopesado sin que un hombre se sienta bestial y solitario. 

10. Y los libros no dicen nada. Nada que pueda eseñarse o creerse. Hablan de gente que no existe, de entes imaginarios, si se trata de novelas. Y si no lo son, aún peor: un profesor llama idiota a otro, un filósofo que crítica al de más allá. Y todos arman jaleo, apagan estrellas y extinguen el sol. Uno acaba por perderse.
 
11. Tenemos todo lo necesario para ser felices, pero no lo somos.

12. Eso es lo bueno de estar moribundo. Cuando no se tiene nada que perder, pueden correrse todos los riesgos.

13. Los libros están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos.

                                                                   Y tres de pilón:

14. Los que no construyen deben destruir. Es algo tan viejo como la historia y la delincuencia juvenil.

15. ¿Qué hay en el fuego que lo hace tan atractivo? No importa la edad que tengamos, ¿qué nos atrae hacia él? [...] Es el movimiento continuo, lo que el hombre quiso inventar, pero nunca consiguió. O el movimiento casi continuo. Si se le dejara arder, lo haría durante toda nuestra vida. ¿Qué es el fuego? Un misterio. Los científicos hablan mucho de fricción y de moléculas. Pero en realidad no lo saben. Su verdadera belleza es que destruye responsabilidad y concecuencias. Si un problema se hace excesivamente pesado, al fuego con él.

16. ¿Cuántas veces puede hundirse un hombre y seguir vivo?