lunes, 3 de abril de 2017

Más allá del amor | Bachar Ibn Burd (Siglo VIII)

Dime, más allá del amor,
cuyo camino yo ya he recorrido,
¿conoces la nueva etapa
que me ha de llevar al lugar
propicio para el feliz reencuentro?
Pues el amor, en este corazón maltrecho,
no ha hecho otra cosa que prolongar el exilio.

Extracto de: Breve tratado de la pasión, Alberto Manguel.

domingo, 26 de marzo de 2017

3 frases de "Las batallas en el desierto" | José Emilio Pacheco

1. Enamorarse sabiendo que todo está perdido y no hay ninguna esperanza.

2. Querer a alguien no es pecado, el amor está bien, lo único demoníaco es el odio.

3. El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio.

sábado, 4 de marzo de 2017

Carta | Simone de Beauvoi a Nelson Algren - fragmento -

Amado mío, no sé por qué esperé tanto a decirte que te quiero. Tan sólo quería estar segura, y no decir palabras fáciles y vacuas. Ahora, en cambio, me parece que el amor estaba ahí desde el principio. De todos modos, ahora sí está ahí: es amor, y me duele el corazón. Soy feliz de ser tan amargamente infeliz, y es dulce tener parte de esa misma tristeza. Contigo el placer era amor, y ahora el dolor también es amor. Hemos de conocer todos los tipos de amor. Conoceremos la alegría de encontrarnos y estar juntos de nuevo; la deseo, la necesito y la tendré. Espérame. Yo te espero. Te amo más de lo que nunca he dicho, más incluso de lo que tú sabes. Te escribiré muy a menudo. Escríbeme también tú muy a menudo. Soy tu esposa para siempre.

Del libro: Breve tratado de la pasión, selección de textos y prólogo de Alberto Manguel. Editorial Lumen, primera edición, 2008.

miércoles, 15 de febrero de 2017

3 Frases de "Breve tratado de la pasión" | Alberto Manguel

1. Quien se enamora procede de una de dos maneras: calla y sufre o, por el contrario, busca proclamar su amor, hacer que aquel o aquella que lo ha transtornado sepa que es la causa, la fons et origo de su arrebato. En este último caso, es frecuente que el enamorado escriba. Cartas o poemas, da igual. El enamorado busca en las palabras decir lo indecible.

2. Los científicos han tratado de reducir a formulas químicas la atracción erótica. Parece ser que ciertas moléculas llaman a otras: un olor, una forma, un gesto forman lazos invisibles con otros gestos, formas, olores. No es Dante quien se enamora de Beatriz: es un aminoácido de Beatriz, una enzima, un conjunto de proteínas segregado por una de sus sin duda hermosas glándulas, que causa el relámpago apasionado.

3. Una lectura detenida de la literatura amorosa sugiere que, más que homo sapiens, somos homo amans, una especie definida por nuestra capacidad de enamorarnos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

3 Frases de "Por el culo: políticas anales" | Javier Sáez y Sejo Carrascosa

1. Hacer del culo nuestro instrumento político, la consigna fundamental de otra militancia LGTBQ, diseñar una política anal muy básica: todo para dentro, recibir todo, dejar que todo penetre y hacia fuera solo soltar mierda y pedos, esta es nuestra contribución escatológica al sistema.

2. Otra convención muy implantada entre la cultura heterosexual es concebir a la pareja gay bajo sus mismos patrones, esa estupidez que nos preguntan tan a menudo cuando ven a una pareja de maricas: «Entonces entre vosotros, ¿quién hace de hombre y quién de mujer?». Esta pregunta, por supuesto, encierra un montón de absurdas presuposiciones: primera, que los gays tenemos que reproducir la rígida y limitada cultura sexual hetero donde cada uno siempre tiene que hacer un papel (el hombre, penetrar / la mujer: ser penetrada). Segunda: que el ser penetrado equivale a «ser mujer», y que penetrar equivale a «ser hombre». Tercera: que los heteros no se penetran entre sí. En realidad, las prácticas sexuales entre gays no mantienen ese modelo hetero.

3. Podemos promover un orgullo pasivo, una repetición de actos explícitos donde lo positivo es lo anal, la posición de receptor anal como algo placentero, productivo y potente, donde invirtamos esa tradición milenaria. Ya lo hicieron los grupos queer con la palabra maricón o bollera, que era negativa, pero cuando nos apropiamos de ella con orgullo pasó a ser algo positivo en los círculos de las militancias queer. Así se desactiva el insulto, apropiándose de él.



martes, 7 de febrero de 2017

13 fragmentos de "Por el culo: políticas anales" | Javier Sáez y Sejo Carrascosa


1. El culo parece muy democrático, todo el mundo tiene uno. Pero veremos que no todo el mundo puede hacer lo que quiera con su culo. 

2. Para empezar, planteamos un simple ejercicio a quien lea este libro: abre tu culo y se abrirá tu mente.

3. El culo es el gran lugar de la injuria, del insulto. [...] la penetración anal como sujeto pasivo está en el centro del lenguaje, del discurso social, como lo abyecto, lo horrible, lo malo, lo peor.

4. Cuando hablamos de un régimen de poder o un régimen cultural, heterocentrado por ejemplo, o machista, no se trata de un poder vertical y jerárquico que planifica el odio a las mujeres, o el odio a los gays o el odio al hecho de ser penetrado. Es un régimen de discursos y prácticas que, simplemente, funciona, se ejerce, se repite continuamente en expresiones cotidianas, desde múltiples lugares y momentos, y que crea realidad (y que hiere) a partir de esa mera repetición. Se aprende el valor antes que el objeto o el acto en sí. Es más, es ese valor negativo el que crea el objeto, y no al revés.

5. El sexo anal aparece inicialmente en el imaginario colectivo como lo peor, lo abyecto, lo que no debe pasar. Ese es su significado original, su sentido. En ese estado inicial de enunciación, no aparece el acto de la penetración, no hay culo ni polla, ni ano, ni dildo, lo que se produce ahí es la prohibición, la amenaza, la negatividad, una advertencia fantasmal, peligrosa, sin referente. Como diría Judith Butler, cuando habla del insulto homófobo (¡maricón!, ¡bollera!), ese enunciado, esa frase, ¡que te den por el culo!, crea realidad, produce realidad.

6. El acto del sexo anal es desigual, se valora de forma completamente distinta a quien adopta el papel activo (la persona que penetra) y a quien toma el papel llamado pasivo (la persona penetrada). Todas estas expresiones que hemos referido insultan a la persona que recibe la penetración, se trata de un odio al lugar pasivo, y sobre todo al varón penetrado. No se insulta diciendo vete a dar por el culo, has dado pol culo, follaculos, que des por el culo, enculador, dador pol culo. La masculinidad de los hombres se construye de una manera extraña: por un lado, evitando a toda costa la penetración, pero por otro lado con un curioso permiso para penetrar lo que sea, incluyendo los culos de otros varones. Con una llamativa doble moral, ese «acto tan asqueroso que hacen los maricones», darse por el culo, en muchas culturas no amenaza la masculinidad, al revés, está permitido si se hace desde el papel activo: muchos hombres heteros penetran analmente a sus mujeres (de pronto ese acto ya no es tan asqueroso, pero prefieren no hablar de ello), muchas mujeres penetran a sus maridos (de eso se habla todavía menos); muchos hombres penetran a otros hombres en playas, parques, váteres, saunas y, por el hecho de ser activos, no se consideran gays, ni maricas, ni sodomitas, ni homosexuales: maricones son los penetrados.

7. El enorme desequilibrio que existe en la percepción social de la sexualidad anal: dar y tomar (pol culo). Ser activo o pasivo se asocia históricamente a una relación de poder binaria: dominador-dominado, amo-esclavo, ganador-perdedor, fuerte-débil, poderoso-sumiso, propietario-propiedad, sujeto-objeto, penetrador-penetrado, todo ello bajo otro esquema subyacente de género: masculino-femenino, hombre-mujer. El macho se construye asumiendo esos valores, el primer término del par. «La mujer» en el sentido de Wittig, de una categoría creada por el régimen heterosexual, se construye asociada al segundo término de ese par binario. Este modelo explica bastante bien por qué se percibe también de forma diferente que un hombre sea penetrado analmente a que lo sea una mujer. «La mujer» es construida socialmente como un ser penetrable, por esa lectura del régimen heterocentrado donde la mujer debe procrear, satisfacer al hombre, ser pasiva, humilde, dócil, buena madre: reducir su sexualidad a su coño. El coño, para ese régimen, se supone que es un lugar que espera ser penetrado. El macho «la posee».

8. El hombre penetrado es equiparado a ese estatuto inferior de «la mujer». Como el único cuerpo penetrable en ese imaginario colectivo es el de la mujer, el que un hombre sea penetrado es la mayor agresión posible a su virilidad, queda rebajado a algo femenino, ha perdido su hombría, su estatus superior. El paso siguiente del desprecio tiene que ver con el placer: si el hombre penetrado no disfruta con ello (ha sido violado, por ejemplo), el desprecio y el escarnio social es menor, queda algo disculpado, pero aun así habrá entrado en un territorio de la vergüenza irreversible, será siempre algo traumático y terrible. Pero si el hombre penetrado disfruta con ello, es alguien que lo busca, lo desea, lo valora… entonces el castigo y el oprobio social es total. Desde la Grecia clásica hasta la actualidad, en numerosas culturas y épocas, el diatithemenos, el hombre que disfruta en una posición pasiva (ya veremos lo discutible de esa palabra, pasivo) ha sido despreciado y castigado. Para todas esas culturas es incomprensible ese desafío a lo que se supone que debe ser un hombre. Ser un hombre es ser impenetrable. Esta impenetrabilidad

9. EL CASO DE LUIS ARAGONÉS

 Luis Aragonés se hizo famoso a nivel mundial en octubre de 2004 cuando fue grabado indiscretamente en un entrenamiento proponiendo al jugador José Antonio Reyes —como astuta y sutil táctica de juego— que llamara negro de mierda al jugador de raza negra Thierry Henry durante el partido. A pesar del escándalo que produjeron estas declaraciones en diversos países, el señor Aragonés mantuvo su puesto como seleccionador y hoy en día sigue disfrutando del respeto social. Así es nuestra España y olé. Pero es menos conocido su comentario en Alemania en 2006, cuando el comité de bienvenida se quedó a cuadros tras ofrecerle unas flores y ver que su invitado las rechazaba declarando que «Me van a dar a mí un ramo de flores, que no me cabe por el culo ni el bigote de una gamba». Esta frase condensa toda la ideología que subyace en el desprecio al sexo anal y sus mitos: Aragonés pasa de un inocente ramo de flores a una extraña declaración pública de impenetrabilidad y gambas por medio de una enorme elipsis que hay que desentrañar. Los pobres alemanes pensaron que se trataba de algún problema estomacal o alimentario de Aragonés: «¿qué ha dicho, que es vegetariano, que pensaba comerse las flores y luego no podrá cagarlas?». «¿Qué ha dicho de unas gambas con bigote?». «¿Que le gustaría meterse las flores por el culo, pero que no puede porque lo tiene muy cerrado y no le caben ni cosas más finas?». «¿Que tiene alergia a las flores y le dan sarpullidos en el trasero?». «¿Qué ha dicho de la flora intestinal?». Solo con un rico bagaje cultural homófobo como el de España podemos llegar a interpretar correctamente la cadena de asociaciones que pasaron por la mente de nuestro ex seleccionador: neurona 1: ¡anda, qué majos, me regalan flores!; neurona 2: ¡alarma, alarma, las flores son para las mujeres o los maricones!; neurona 3: los maricones se dan por el culo; neurona 4: los hombres de verdad no se dan por el culo; neurona 5: yo soy muy hombre, yo no soy maricón, qué se han creído estos alemanes; neurona 6: si soy un hombre, entonces mi culo es impenetrable (¿o es al revés, cómo era esto?); neurona 7: no puedo aceptar estas flores, no, no, mi culo, son maricas, me van a follar, seré una nenaza… ¡tengo que aclarar esto! neurona 8: necesito explicarles que mi culo es impenetrable, ah, ya sé, les diré que no cabe nada en absoluto, ni algo tan delgado como el bigote de una gamba; neurona 9: uf, qué alivio, ya les he dejado claro por qué no puedo aceptar las flores, y que no soy maricón.

10. La prueba definitiva de la hombría, la virilidad, lo masculino y lo heterosexual es que tu culo no sea penetrado jamás; lo contrario supone un deslizamiento de género (hombre a mujer) y de identidad en tu orientación sexual (hetero a homo) (contradicción: pero si el ano no tiene género ni un dildo tampoco, ¿por qué está todo este asunto tan investido de sexo y género?).

11. El periódico EL MUNDO (18 de agosto de 2009) publicaba esta noticia con un titular especialmente llamativo: «Pegamento contra los anos de los homosexuales en Irak». «Un prominente activista iraquí de los derechos humanos dice que la milicia iraquí ha utilizado una forma de tortura contra homosexuales sellando sus anos, pegándolos con “goma iraní”… Yina Mohammad, activista de los derechos humanos, contó a Alarabiya.net que las “milicias iraquíes han empleado un modo de tortura sin precedentes contra homosexuales, usando un pegamento muy fuerte para cerrar sus anos”. De acuerdo con sus declaraciones, la nueva sustancia, fabricada en Irán, es un pegamento que, si se aplica a la piel, la pega y solo puede despegarse con cirugía. Después de pegar los anos de los homosexuales, les dan una bebida que les produce diarrea. Puesto que el ano está sellado, la diarrea les causa la muerte. Se distribuyen vídeos de esta forma de tortura a algunos teléfonos móviles iraquíes».

12. En el principio era el ano. Ano significa anillo, del latín, anus, y este del proto-indoeuropeo (ano: anillo). Tiene gracia que el anillo se use como símbolo de la pareja casada. En realidad ano significa anillo, así que, sin saberlo, las parejas consagran su amor con el gesto de meter un dedo en el culo, un anillo en el dedo anular (o anal). O el gesto de meter un ano en el dedo. Ya sabemos que el matrimonio, e incluso el amor, son rituales de posesión. Así que este primer gesto nos recuerda el vínculo entre el culo y el poder.

13. Cuando hablamos de lo político, y del régimen heterocentrado, parece que hablamos de algo que está ya ahí, constituido desde siempre de forma estable, un «otro» que es responsable de todos nuestros males. Creemos que sería conveniente invertir esta lógica, y mostrar que se trata de un régimen muy complejo que se construye día a día, un régimen en cuya elaboración participamos tod@s en mayor o menor medida. Queremos recordar desde aquí que todas esas risitas hacia el pasivo, incluso dentro del ambiente gay, todos esos chistes de maricones a los que dan por el culo, todas esas expresiones negativas hacia el sexo anal, ese acoso a los niños mariquitas con la amenaza de la penetración, todo eso forma parte de este régimen de terror que llamamos régimen heterocentrado, un régimen que impone su ley y su violencia desde el machismo y la misoginia, desde el presupuesto de que tod@s somos heterosexuales, de que solo hay dos sexos, de que nadie debe salirse de sus roles de género, del odio y la persecución a las bolleras, los trans y los maricas, un régimen que respira y crece día a día desde los púlpitos de las iglesias y las mezquitas, desde las escuelas, los juzgados, desde las familias, desde radios, televisiones y periódicos.


viernes, 3 de febrero de 2017

13 frases | Frankenstein de Mary Shelley

1. Por temperamento, siempre he sido enemigo de las multitudes y amigo, en cambio, de relacionarme con pocas personas, pero íntimamente.

2. Al recordar mis primeros años recuerdo también acontecimientos que provocaron, con pasos insensibles, mis desgracias posteriores, porque cuando ahondo en mi corazón en procura del nacimiento de aquella pasión, que más tarde dominó en mi destino, la veo surgir como un río de montaña, de fuentes innobles y casi olvidadas, que creciendo en su camino, me convirtió en el torrente que en su curso barrió todas mis esperanzas y alegrías.

3. Nuestras almas están formadas de manera muy extraña y nuestras vidas penden sólo de leves lazos, cuya rotura puede arrojarlas a la prosperidad o la ruina.

4. El destino era demasiado poderosos y sus leyes inmutables habían dispuesto mi total destrucción.

5. Hay en mi alma algo que no alcanzo a comprender. Soy trabajador hasta el sacrificio, un artesano que trabaja con perseverancia, pero  noto que en mis proyectos se entremezcla siempre una inclinación hacia lo maravilloso, una fe en lo sobrenatural.

6. Si el estudio a que usted se dedica tiende a debilitar sus afectos y destruir su inclinación hacia los placeres sencillos en los que no puede mezclarse contaminación alguna, entonces ese estudio es inmoral e inconveniente para la mente humana.

7. Tengo la impresión de estar caminando al borde de un precipicio hacia el que se acercan miles de personas deseosas de arrastrarme al abismo.

8. Ni la ternura ni la amista, ni la belleza de la tierra o del cielo, podrían liberar a mi alma del mal. Los mismos acentos del amor eran inútiles. Me rodeaba una nube a la que ninguna influencia benéfica podía atravesar, y me comparaba con el ciervo herido que arrastra su cuerpo desfalleciente hasta un escondido matorral, para morir allí contemplando la flecha que terminará con él.

9. Yo, como Satanás, llevaba un infierno en mi interior y, al comprender mi aislamiento, quería destrozar los arboles, esparcir la destrucción a mi alrededor, para sentarme luego a contemplar con fruición aquellas ruinas.

10. En todo signo de alegría adivinaba una burla, un insulto hacia mis sentimientos, una nueva demostración de que yo no estaba destinado a la felicidad ni a los gozos de la vida. 

11. Trabajaré por tu destrucción y no descansaré hasta que tu alma esté desesperada y hasta que maldigas la hora de tu nacimiento. 

12. Quiero disipar esas sombras, que parecen haberse alojado tan firmemente en tu espíritu.

13. Me abrumaba la melancolía y muchas veces llegué a pensar que más me convendría haber muerto que permanecer en un mundo tan lleno para mi de miseria e infelicidad.

martes, 31 de enero de 2017

7 frases de "A wevo padrino" | Mario Gonzáles Suárez

1. Te doy la razón: la vida tiene un riel, ¿pero qué pasa si te descarrilas y no te detienes? A mí, ¿qué me sostiene? Soy un aparecido de carne y weso. Estoy por completo afuera -  ya valí verga.

2. Usted no diga frío hasta que vea pinwinos.

3. Café y cigarro, el desayuno del diablo.

4. Lo más malo de la droga es que te puedes volver cristiano.

5. Una de las sensaciones más culeras que uno puede tener es no saber qué sigue en la vida.

6. Si te meten a la cárcel la vida sigue de cualquier forma. En una sentencia hay un plazo, una lógica. Incluso si eres un condenado a muerte sabes que eso va hacia algún lugar. Reconoces los rieles del destino. Pero ¿y si te descarrilas? Y si no hay destino y tampoco Dios, ¿solo queda tu propio cuerpo? Pues sí, pues escapar del destino y seguir vivo, pero sin alma. 

7. Esa pinche gente padrino, les das la mano y te agarran el ano.

sábado, 14 de enero de 2017

5 frases de Indigno de ser humano | Osamu Dazai


1. La sociedad. Para entonces hasta yo estaba empezando a tener una ligera idea de qué se trataba. O sea, una lucha entre individuos. Y una lucha que el ganarla lo supone todo. El ser humano no obedece a nadie. Hasta los esclavos llevan acabo entre ellos mismos sus venganzas mezquinas. Los seres humanos no pueden relacionarse más allá de la rivalidad entre ganar y perder. A pesar de que colocan a sus esfuerzos etiquetas con nombres grandilocuentes, al final su objetivo es exclusivamente individual y, una vez logrado, de nuevo sólo queda el individuo. La incomprensibilidad de la sociedad es la del individuo. Y el océano no es la sociedad sino los individuos que la forman. Y yo, que vivía atemorizado por el océano llamado «sociedad», logré liberarme de ese miedo. Aprendí a actuar de una forma descarada, olvidándome de mis interminables preocupaciones, respondiendo a las necesidades inmediatas.

2. En realidad, el mundo continuaba siendo para mí un lugar de horror insondable. No se trataba de un lugar fácil en el que todo se decidiera simplemente entre ganar o perder.

3. Nos relacionábamos despreciándonos mutuamente y volviéndonos cada vez más triviales; si esto es lo que el mundo llama «amistad», entonces no hay duda de que eramos amigos.

4. Ese peculiar estado de ánimo sombrío, como si tuviéramos el cráneo lleno de vidrios rotos.

5. Quiero morir, porque el vivir sólo causa pecado.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Más allá de lo oscuro LVII y LIX de Guadalupe Amor

LVII

No creo en ti, pero te adoro.
¡Qué torpeza estoy diciendo!
Tal vez te estoy presintiendo
y por soberbia te ignoro.
Cuando débil soy, te imploro;
pero si me siento fuerte,
yo soy quien hace la suerte
y quien construye la vida.
¡Pobre de mí, estoy perdida,
también inventé mi muerte!

LIX

Fácil es creer en ti
y vivir de tu clemencia,
sin desentrañar tu esencia
y gozando lo de aquí.
Yo por desgracia nací
sentenciada a investigar,
a atormentarme, a pensar
y a no aceptar el misterio;
pero a mi humano criterio
le está vedado volar.

Más allá de lo oscuro XLVII de Guadalupe Amor

Sí, muy claro lo sé,
que buscar es inútil e infecundo;
que es locura la fe,
mas sin ella me hundo.
Por eso de mentiras formo el mundo.

Más allá de lo oscuro II de Guadalupe Amor

Es mejor la locura,
la angustia, o el dolor, o la ansiedad,
que la gris amargura
de saber con frialdad
que una misma fabrica su verdad.

Círculo de la nada IV de Guadalupe Amor

Toda la inquietud del mundo
vino a juntarse en mi ser,
y así comenzó a crecer
este abismo en que hundo.
Por eso tal vez confundo
toda luz con la negrura;
y una obsesión me tortura,
teniéndome aprisionada,
¿he nacido para nada,
o para alcanzar la altura?

Círculo de oscuridad I de Guadalupe Amor

Una oscura sombra alada
al nacer, nació conmigo;
era un fantasma enemigo
que al misterio me ligaba.
Tanto a mi alma atormentaba,
que la llevó a la locura.
Vi el infierno y su tortura,
toqué el fondo del abismo,
mas conocí el espejismo
de gozarme en la amargura.

Poema Mi puerta giratoria II y III de Guadalupe Amor

II

Penas, cuando sois del cuerpo
yo sí os puedo resistir.
Penas, si sois del cerebro
infiernos me hacéis vivir.

III

¿Qué haría yo sin mis penas?
Pienso que dejar de ser,
las tengo desde el nacer:
ya más que malas son buenas.

Poema de Puerta Obstinada número XVI de Guadalupe Amor

Me ahogo en mi total egocentrismo;
mas no puedo pensar de otra manera:
que todo morirá cuando yo muera,
que al acabarme empezará el abismo.

¡Qué importa que la vida continúe!
Con mi muerte terminará el universo,
tan sólo quedará el recuerdo adverso
o el glorioso de vida que yo tuve.

Mas acaso, el aliento que contuve
continuará, si dura mi memoria.
Cuando termine mi última victoria,
terminará la lucha que sostuve.
Que todo morirá cuando yo muera.
¡Imposible pensar de otra manera!

Poema de Puerta Obstinada número XIV de Guadalupe Amor

¡Qué tremendas las cosas no vividas!
Tienen más alma que las realizadas.
Nunca han sido, ni son, ni serán nada,
y su aspecto de sombra proyectada,
más que si fueran, la intensifica.

Si su fantasma no se justifica,
razón tendrá para querer aislarse:
que el no ser es también un realizarse,
quizá de una manera más rotunda.
Si la sombra se aparta vagabunda,
el abismo tendrá que consumarse.

Poema de Puerta Obstinada número IX | Guadalupe Amor

La muerte me ha acompañado,
puesto que de ella nací.
Con muerte adentro crecí
y viviendo la he llevado.

En mi ser obsesionado
la muerte fue mi tortura,
porque nací en la amargura
y muriendo he caminado.

Muerte en vida yo he probado,
que se muere cada día:
lo que se cree lozanía
es ya trayecto pasado.

Sólo se dirá colmado
lo que por muerto es un hecho,
que es el camino deshecho
el único realizado.

Poema: Yo soy mi casa "XXIV" de Guadalupe Amor

Yo soy cóncava y convexa;
dos medios mundos a un tiempo:
el turbio que muestra afuera,
y el mío que llevo dentro.

Son mis dos curvas-mitades
tan auténticas en mí,
que a honduras y liviandades
toda mi esencia les di.

Y en forma tal conviví
con negro y blanco extremosos,
que a un mismo tiempo aprendí
infierno y cielo tortuosos.

Poema: Yo soy mi casa "XIX" de Guadalupe Amor

Se incubó mi egoísmo en soledad.
Entonces, ¡no ha de ser tanto egoísmo!...
Si mi niñez, más que niñez, fue abismo,
no es raro que llegase a esta verdad:
que lo único que vale es el ser mismo.

Y que si bien existe en mí, maldad,
como virtud e indiferencia tengo,
equilibrando bien y mal, sostengo:
que hay en mi todo, mi ritmo de igualdad
que compensa egoísmo y hermandad,
y hace de una niñez que fue vencida,
esta egoísta madurez crecida,
que gime porque sea su verdad
una entrega total y sin medida.

Poema: Yo soy mi casa "XVI" de Guadalupe Amor

Mi pensamiento siempre tan constante,
hay momentos que aterra por su hondura,
pues se agiganta en ritmo y en altura
y provoca un infierno desbordante
 de angustiosa y caótica locura.

Todo en él se proyecta con tortura,
las ideas de atrás pasan delante,
los placeres se fingen amargura,
las penas dramatizan el instante.

En un desfile eterno y enervante
van pasando las ansias de mi vida,
y comparten la lucha maldecida
de esta gran pesadilla de mi mente,
que piensa que no existe lo existente.

Poema: Yo soy mi casa "XV" de Guadalupe Amor

Sola... tan sola hacia dentro;
y colmada, y destruida,
con las dichas en huida
y el dolor siempre al encuentro.

Cielo e infierno de vida,
solo y pavoroso antro;
asombro de mar de espanto,
aguas de ideas en partida;
confusión no concebida.
¡Qué gran locura de tanto!

Poema: Yo soy mi casa "XIII" de Guadalupe Amor

¿Qué es lo que mi mente encierra,
que no puedo descifrar?
¿Qué es esta nada que yerra
y que no logro expresar?

No hay lenguaje con qué hablarlo;
no está ni en el pensamiento,
es algo de más adentro,
pertenece a otras regiones.
No pretendo penetrarlo;
soy toda limitaciones.

Poema: Yo soy mi casa "X" de Guadalupe Amor

No sé si muero despierta
o si es que vivo soñando;
si sé que me estoy quemando
y que todo me atormenta.

Lo que a mí sólo me pasa
está más allá de todo,
no hay nadie que de este modo
sentirse pueda en su casa.
Y al decir casa, pretendo,
con un símbolo expresar,
que casa, suelo llamar
 al refugio que yo entiendo
que el alma debe habitar.

Poema: Yo soy mi casa, V de Guadalupe amor

Escaleras sin peldaños
mis penas son para mí,
cadenas de desengaños,
tributos que al mundo dí.
Tienen diferente forma
y diferente matiz,
pero unidas por los años,
mis penas, o mis engaños,
como sucesión de daños,
son escaleras en mí.

Poema: Yo soy mi casa, "II" de Guadalupe Amor


'...y me quise volver inalterable,
y lo logré volviéndome de piedra,
era tan tormentosa mi tragedia,
que tuve que ceder y no fui nadie.
y no fui nadie... y yo seguí existiendo
como existen las plantas y las piedras,
que soportan el sol y las tinieblas,
sin lograrse expresar, tal vez sintiendo.
Sintiendo que este mundo las rodea,
que las cobija el cielo y las alumbra,
pero a pesar de todo, la penumbra
es más grande, más grande que la idea.
Que la idea de salir y levantarse
hacia un mundo mejor, desconocido,
donde pueda por fin en escondido
claro rincón, por una vez hallarse.

15 Frases de Poesía imprescindible | Guadalupe Amor



1. Viví, viví intensamente; acepté todos los placeres y todas las amarguras. No tuve miedo ni de la vida ni del aislamiento. 

2. Creo que el peligro más grande que puede tener el artista es la falta de sinceridad.

3. Claro que mi conversación, generalmente, se reduce a hablar de mí misma, y mis problemas personales son los mismos que mis problemas poéticos.

4. Si el amor no lo he cantado,
   ¿será porque lo he vivido?
   Si el dolor lo he pregonado, 
   ¿será porque va conmigo?

5. ¿Por qué busqué en la nada mi consuelo
    y quise que la sombra me gustara?

6. ¿Por qué usé tan equívoca pasión
    para calmar mis tenebrosas ansias?

7. Si vosotros sabeís lo que es la noche, 
    os ruego que entendaís mi oscuridad.

8. Mi victoria será nunca parar: 
    tomarlo todo sin anclar en nada,
    y a fuerza de dejar, irme saciando.
   ¡Que la muerte me encuentre exterminada!

9. Infeliz es mi cuerpo por humano
    esperando gusanos ya es gusano.

10. ¡Circulo de mi suerte!...
      Me llevan de la mano
      el gozo de la vida,
      la pena de la muerte.

11. Si yo callo, me hundo.

12. Dios, invención admirable,
      hecha de ansiedad humana,   
      y de esencia tan arcana.

13. Yo soy un ser desconcertado y desconcertante; estoy llena de vanidad, de amor a mí misma, y de estériles e ingenuas ambiciones. He vivido mucho, pero he cavilado mucho más; y después de tomar mil posturas distintas, he llegado a la conclusión de que mi inquietud máxima es Dios.

14. Todo lo eres, amor:
      anhelo, incertidumbre, alas, cadena
      hechizo y estertor;
      obsesión que resuena,
      y una perpetua angustia que envenena.

15. El amor por momentos
      es dolencia, agonía y hasta muerte;
     desfile de tormentos,
     y en otros se convierte
     en la esperanza, sombra de la suerte.

domingo, 20 de noviembre de 2016

13 Frases de Voces de Chernóbil | Stevlana Alexievich


1. Lo más justo en la vida es la muerte. Nadie la ha evitado. La tierra da cobijo a todos: a los buenos y a los malos, a los pecadores. Y no hay más justicia en este mundo.

2. Se ve que, al parecer, a Dios, cuando repartía suerte, cuando me llegó el turno, ya no le quedaba nada para darme.

3. Mire, una ucraniana vende en el mercado unas manzanas rojas, grandes. Y grita: «¡Compren mis manzanas! ¡Manzanitas de Chernóbil!». Y alguien le recomienda: «Mujer, no digas que son de Chernóbil. Que nadie te las comprará». «¡Pero qué dices! ¡Las compran y cómo! ¡Unos, para la suegra; otros, para su jefe!».

4. Luego regresamos a casa. Me quité de encima todo aquello, toda la ropa que llevaba, y la tiré a la basura. Pero la gorra se la regalé a mi hijo pequeño. Tanto me la pidió que… No se la quitaba para nada. Al cabo de dos años, el diagnóstico fue tumor en el cerebro…

5. La primera vez que fuimos, nos encontramos a los perros junto a sus casas. De guardia. Esperando a la gente. Se alegraban de vernos, acudían a la voz humana. Nos recibían. Los liquidábamos a tiros en las casas, en los cobertizos, en las huertas. [...] Resultaba fácil matarlos. Eran animales domésticos. No temían ni a las armas ni al hombre. Acudían a la voz humana.

6. Yo también descubrí allí algo, sentí algo de lo que no querría hablar. Por ejemplo, que todas nuestras ideas humanistas son relativas. En situaciones extremas, el hombre, en realidad, no tiene nada que ver con cómo lo describen en los libros. A hombres como los que aparecen en los libros, yo no los he visto. No me he encontrado a ninguno. Todo es al revés. El hombre no es un héroe. Todos nosotros somos vendedores de Apocalipsis. Los grandes y los pequeños.

7. Nuestro arte solo trata del sufrimiento y del amor humano y no de todo lo vivo. ¡Solo del hombre! No nos rebajamos hasta ellos, los animales, las plantas. No vemos el otro mundo. Porque el hombre puede destruirlo todo. Matarlo todo.

8. Me contaron que en los primeros meses posteriores al accidente, cuando se discutía la evacuación de las personas, se presentó un proyecto de trasladar también a los animales con los hombres. Pero ¿cómo? ¿Cómo se podía trasladarlos a todos? Es posible que de alguna manera se lograra trasladar a los que andan por el suelo. Pero ¿y los que viven dentro de la tierra: a los escarabajos, a los gusanos? ¿Y los que viven arriba, en el aire? ¿Cómo se puede evacuar a un gorrión o a una paloma? ¿Qué hacer con ellos? No tenemos manera de transmitirles la información necesaria.

9. Los periódicos y las revistas compiten entre sí para ver quién escribe algo más terrible, y estos horrores les gustan sobre todo a aquellos que no los han vivido.

10. Nadie decía nada. Sumidos en la postración. Había que marcharse; pero hasta el último día, nada. La mente es incapaz de hacerse cargo de lo que estaba sucediendo. No recuerdo conversaciones serias; solo chistes: «Ahora todas las tiendas están llenas de radioaparatos»; «Los impotentes se dividen en radioactivos y radiopasivos». Pero luego, de pronto, desaparecieron hasta los chistes.

11. Somos fatalistas. No tomamos ninguna iniciativa porque estamos convencidos de que las cosas irán como han de ir. Creemos en el destino. Y esta es nuestra historia.

12. Es cierto que los gatos no paran de rascarse y a los caballos los mocos les llegan hasta el suelo.

13. ¡Dios santo! A menudo me asaltan las dudas. Lo he discutido con mucha gente. Pero ¿quiénes somos? ¿Quiénes?